La TV apostó al análisis y a las imágenes en directo
Sin permiso para difundir encuestas ni números oficiales hasta las 21, la pantalla se volvió una sucesión de móviles en vivo.
Antes de las 11 de la mañana, el 90 por ciento de los candidatos con aspiraciones ciertas de llegar al Congreso ya había emitido su voto, y lo que durante tres horas fue una maratón de notas (especialmente en los canales de Buenos Aires) para conseguir la imagen del protagonista frente a la urna y las declaraciones en vivo, tuvo su inevitable contracara: después del mediodía, las mismas notas se repitieron una y otra vez en la pantalla y giraron como en una calesita, enhebradas unas con otras.
Promediando la siesta, una de las pocas excepciones que permitía escapar a esa lógica la aportó el inclasificable Sin Codificar (Teleocho), que a su galería de gags y personajes le sumó una parodia electoral en la que Yayo Guridi ofició de presidente de mesa, caracterizado como Ricardo Fort. O el almuerzo dominguero de Mirtha Legrand (América), que invitó a su mesa a la modelo Jésica Cirio, flamante pareja de Martín Insaurralde, el principal candidato nacional del Kirchnerismo, y la joven contó a cámara que esperan irse de vacaciones una semana.
Si bien la matizaron con micros y espacios informativos, los canales de Córdoba decidieron mantener durante buena parte del día su programación habitual (Piñón Fijo incluido), y se calzaron los guantes para pelear la audiencia apenas cerró la votación.
Tendencias
A las 18, en un tácito reconocimiento a que hay una batalla aparte que se libra en las redes sociales, todos remitieron a sus blogs y sus cuentas de Twitter, y en el piso, apostaron por el análisis con invitados mientras desplegaban los móviles en vivo por los bunkers partidarios, tratando de auscultar los datos que, recién, podrían replicar a las 21.
Sin permiso para difundir encuestas de boca de urna o de mesas testigo que todos tenían, titularon con la palabra “tendencia” algunos de los resultados de hecho.
Cuando los números oficiales despejaron las incógnitas, los móviles en vivo fueron el mejor espejo para reflejar el impacto. Por una razón u otra, todos parecían tener algo para festejar.

