La oposición escuchó a Mestre, pero también marcó diferencias con la megaordenanza
Riutort criticó el régimen de titularización de deuda. Dómina reiteró su rechazo a las privatizaciones.
Referentes legislativos de la oposición se mostraron predispuestos a escuchar y ayudar al intendente de Córdoba, Ramón Mestre, quien ayer los convocó para pedir apoyo a la megaordenanza de reordenamiento económico y financiero. Ese proyecto fue girado al Concejo Deliberante, donde ayer tomó estado parlamentario en el marco de la primera sesión extraordinaria. No obstante, también se conocieron ya las primeras discrepancias para con esa ambiciosa norma, que entre otras cosas plantea un proceso de consolidación y titulización de deudas a pagar en un plazo de hasta 12 años y la revisión de concesiones y contratos del municipio.Por la primera minoría, Olga Riutort (Fuerza de la Gente) enfocó sus críticas en el mecanismo ideado por Mestre para saldar la deuda flotante, que el oficialismo estima en unos 700 millones de pesos. Dijo que "no parece serio" que los proveedores cobren a 12 años de plazo, porque eso implica poner en riesgo fuentes de trabajo y también que los títulos se liquiden a menor precio."Ya debe haber gente que en el mercado financiero está especulando para comprar (la deuda) al 20 por ciento y cobrarla en 12 años al ciento por ciento. No me parece serio", advirtió. Riutort sugirió otro mecanismo: "Hacé bonos, pagá hoy, y después arreglá con la Provincia con el respaldo de la coparticipación para que recupere los bonos con ese respaldo".En cambio, sí apoyó la iniciativa oficial para lograr, por intermedio de la Justicia, la inembargabilidad de las cuentas municipales y evitar así sangrías en la caja.Desde el Frente Cívico (juecismo), Esteban Dómina planteó que la megaordenanza de Mestre implica avanzar en una especie de emergencia sobredimensionada para poder pagar a proveedores, cancelar juicios y privatizar Crese y Tamse. Recordó su oposición a que ambas firmas sean "desestatizadas" y advirtió que esos procesos suelen dejar "el costo y perjuicio al Estado y el privado se lleva el negocio".También señaló que el anunciado pago con títulos "no es neutro", ya que, al desairar sus compromisos, será difícil que el municipio consiga proveedores en las mismas condiciones que hasta ahora.Respecto de la situación financiera, Dómina compartió la impresión general de que "es complicada", pero remarcó que lo que más urge es resolver la emergencia operativa que afronta el municipio para poder brindar servicios a los vecinos de Córdoba.
Sigue la pulseada entre Vigo y Campana
Presidenta. Los concejales del peronismo presentaron ayer formalmente una nota en el Concejo Deliberante en la que designaban a Alejandra Vigo como presidenta del bloque.Resistencia. Sin embargo, la nota tenía la firma de cinco ediles, pero no la de Héctor Campana, quien se resiste a respaldar a la esposa del ex gobernador Juan Schiaretti. Vigo-Campana fue la fórmula del PJ para las elecciones municipales, pero terminaron la campaña distanciados. Ambos aspiraron a presidir el bloque. Vigo logró imponer su nombre por su trayectoria en el PJ, mientras que el ex vicegobernador dice tener el apoyo del gobernador José Manuel de la Sota, quien no se pronunció, ni lo hará, según sus allegados, sobre esta cuestión. Por la vicepresidencia también hay una disputa entre Eduardo Serrano y Héctor Lobo.División. Aunque no lo ha dicho de manera pública, Campana les comentó a algunos dirigentes que está dispuesto a conformar un bloque unipersonal si Vigo es oficializada como presidenta.

