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La ofensiva del PJ mostró las fisuras en Cambiemos

La economía retraída y la proximidad del año electoral volvieron a tensar la relación del oficialismo nacional y la principal fuerza de oposición.   

29 de noviembre de 2016 a las 02:37 a. m.
La ofensiva del PJ mostró las fisuras en Cambiemos
En el centro. Mauricio Macri es el eje político de Cambiemos. De sus decisiones dependerá el futuro electoral de la coalición. (Presidencia de la Nación)
  • Aparecieron diferencias internas en la coalición política de Macri.
  • La advertencia de Monzó y el rol de Carrió.
  • El Gobierno se repliega para revisar su estrategia.

La economía sin perspectivas ciertas de despegue, ante la proximidad de las elecciones legislativas clave de medio término, por un lado. Y en paralelo, los traspiés legislativos a manos de una oposición que le había sido condescendiente, pero que ahora afila colmillos ante el olor de las urnas. Ambas circunstancias han hecho que las tensiones y las diferencias al interior de la heterogénea coalición gubernamental Cambiemos salgan a la luz como nunca antes.Las primeras expresiones públicas de estas disidencias internas sucedieron hace ya varios días y aunque hubo intentos por morigerarlas, lo cierto es que ninguno de los protagonistas terminó por desdecirse ni de bajar los decibeles. Se trate de los "acusadores" (el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y la diputada de la Coalición Cívica-ARI Elisa Carrió) como de alguno de los "acusados" (el jefe de Gabinete, Marcos Peña), si bien no lo fue con todas las letras. Evaluación y cambio Al punto que por primera vez, trascendió, el presidente Mauricio Macri pidió evaluar la labor de sus ministros a fin de hacer cambios, si fueran necesarios. Francisco Cabrera, en Producción; Jorge Lemus, en Salud, y Sergio Bergman, en Medio Ambiente, estarían entre los primeros. Posibles relevos que el jefe de Gabinete desechó en declaraciones de este fin de semana. "No vemos razón para cambios", dijo. Y otro alto funcionario macrista descartó ante este diario: "Nunca Mauricio hizo cambios como jefe de Gobierno". Una constatación que, en cambio, uno de los dirigentes radicales más próximos a la Rosada minimizó: "No es lo mismo que gobernar la Capital, donde es fácil por los recursos que tenés".La particularidad de estas críticas que expresan tensiones internas es que provienen de aliados del PRO, no del propio PRO, y que están dirigidas a funcionarios del núcleo duro del macrismo.

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Por caso, Monzó, figura clave en el marco de los acuerdos legislativos de Diputados, se permitió sostener que Cambiemos es un esquema exitoso “en lo electoral”, pero no en lo gubernamental.

Criticó al “monje sagrado” macrista Jaime Durán Barba y se permitió, en nombre de su lealtad con el Presidente, proponer incorporar al Gobierno a dirigentes peronistas que estuvieron hasta último momento en la administración de Cristina Fernández, como el exministro del Interior Florencio Randazzo.

Un revulsivo, el de Monzó, para los oídos de aliados al macrismo, al decir de la UCR, que le salió 
al cruce con el argumento de 
que fueron aquellos peronistas hoy propuestos para ampliar Cambiemos corresponsables de la “pesada herencia”.

La relación de Emilio Monzó con el bloque radical en Diputados no es la mejor, a pesar de las apariencias.

Desde el seno mismo de la bancada UCR hay una interpretación dominante sobre la irrupción de Monzó, lectura que abreva en su condición originaria de dirigente peronista. “Emilio hace esas 
propuestas para que le digan que no. En realidad, está pidiendo pista para irse (con Sergio Massa y su eventual aliado, Randazzo)”, deslizan sus críticos.

Monzó es el tercero en la línea de sucesión presidencial.