La media sanción para el Código Civil desnudó disputas en el kirchnerismo
El Frente para la Victoria aprobó el proyecto con 39 votos y sin la oposición. Pichetto dijo que lo votaba sólo por disciplina partidaria y blanqueó una interna en el Gobierno. Realineamiento en favor de la Iglesia.
Buenos Aires. Fue una votación en plena madrugada, a las 4.30 de ayer, llena de polémicas y cortocircuitos políticos, pero el kirchnerismo cumplió con el objetivo de darle media sanción al nuevo Código Civil y Comercial. Logró 39 votos positivos y sólo hubo un voto en contra, del salteño renovador Agustín Pérez Alsina. Toda la oposición se retiró antes de la votación, enojada por la decisión del Frente para la Victoria de votar los más de 2.600 artículos a libro cerrado y no aceptar sugerencias. La UCR y el FAP, que se manifestaron orgánicamente en contra del proyecto kirchnerista, lograron convencer a último momento al interbloque del Peronismo Federal, donde tres legisladores (Adolfo Rodríguez Saá, Liliana Negre de Alonso y Sonia Escudero) estaban decididos a avalar la nueva codificación. Fue así como el oficialismo quedó en el recinto votando en soledad.La jugada opositora de retirarse para quitarle legitimidad al proyecto (que Diputados recién tratará a partir de marzo), básicamente por los cambios de último momento que el Frente para la Victoria le realizó al texto original redactado por una comisión de jurisconsultos, estaba cantada desde el inicio de la sesión, el miércoles a las 16. Es que el jefe del bloque K, Miguel Pichetto, les anticipó a los presidentes de las bancadas opositoras que la votación sería a libro cerrado.Por eso la sorpresa, al final de una agotadora jornada que demandó más de 12 horas de debate, la dio el propio Pichetto cuando le tocó cancelar la discusión antes de la votación. El rionegrino se salió de libreto y dejó expuestas, ante la opinión pública, las enormes diferencias que reinan en el kirchnerismo respecto al Código que recibió media sanción. Básicamente, por los cambios hechos el miércoles 20 al texto de los jurisconsultos para satisfacer reclamos de la Iglesia Católica. El artículo 19, donde el kirchnerismo dejó escrito que el comienza de la existencia se produce "en la concepción" fue la piedra de la discordia. La redacción de los juristas agregaba que en los casos de la reproducción humana asistida la existencia se produce "cuando se implanta el embrión en la mujer", pero fue esta segunda oración lo que el kirchnerismo sacó de la media sanción y, así, la Iglesia impuso su posición de que aún los embriones no implantados son personas."No me convence este Código pero lo voy a votar porque tengo compromisos políticos con el espacio al que pertenezco", lanzó Pichetto. "El artículo 19 no me satisface porque sostengo el pensamiento laico, me gustaba más el texto original. Espero que en Diputados este debate pueda ser superado y que se retome la senda correcta. Este Congreso –recordó– votó la ley de Fertilización Asistida, que es de inclusión y esto (el Código) tiene que estar en línea. Quedan tres o cuatro meses para poder corregir esto", agregó.El sinceramiento de Pichetto fue celebrado y castigado por igual. Algunos opositores cuestionaron que votase por obediencia a la Casa Rosada, sin convicción, y otros lo felicitaron por admitir que el Código no es bueno. Pero fue puertas adentro del kirchnerismo donde su gesto hizo más ruido porque Pichetto quedó así enfrentado al sector más conservador del oficialismo, cuya cara visible es el titular de la Cámara Baja, Julián Domínguez. Atento a esta jugada, Domínguez mandó a decir a todas las organizaciones que se oponen al Código que serán recibidas por él en la Cámara Baja. Pero sólo promete debate y escucha atenta, nada más. Tiene el aval de Cristina Kirchner –dicen– para mantener el acuerdo con la Iglesia.

