La importancia del tema reunió a todos
En el acto de ayer estuvo casi toda la oposición. Hugo Moyano se sentó junto a Ignacio De Mendiguren. Hubo 12 gobernadores.
En el acto de ayer estuvo casi toda la oposición. Hugo Moyano se sentó junto a Ignacio De Mendiguren. Hubo 12 gobernadores. La importancia de la causa Malvinas obligó a todos a dar el presente, aunque hubo escasísimas excepciones. Los anuncios de la Presidenta consiguieron alto rating entre la dirigencia política, empresarial y sindical. En primera fila, se mezclaron y aplaudieron el peronista opositor Francisco De Narváez y el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni; el macrista Federico Pinedo y Patricia Bullrich con los radicales Ricardo Gil Lavedra, Juan Carlos Marino y Mario Barleta (presidente de la UCR); el socialista Rubén Giustiniani con las espadas K en el Congreso: Agustín Rossi, Aníbal Fernández y Miguel Pichetto. Junto a ellos, el líder de la UOM, Antonio Caló y el titular de la UIA Ignacio De Mendiguren. También en primera fila tuvo su silla el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, junto a su hijo diputado, Facundo, y el titular de la CTA oficialista, Hugo Yaski. Moyano, que mantiene tensión con la Casa Rosada, ya había avisado por TV que asistiría. La última butaca era del poderoso secretario de Comercio, Guillermo Moreno. De pie, o sentados en los bordes de una tarima, estuvieron sindicalistas y funcionarios. Los gobernadores eran 12. Entre ellos el cordobés Juan Manuel De la Sota, el bonaerense Daniel Scioli, el mendocino "Paco" Pérez, el jujeño Eduardo Fellner y el santafesino Antonio Bonfatti (el único de la oposición). El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, está de vacaciones. Sólo los legisladores de la Coalición Cívica (la fuerza de Elisa Carrió) y de Proyecto Sur (el partido de Pino Solanas) desecharon la invitación porque el Gobierno no precisó el motivo. Pero estuvieron las caras más representativas del Frente Amplio Progresista y también del peronismo opositor.
Incidente fuera de la Casa Rosada
A la salida. Anoche, cuando abandonó la Casa Rosada, el diputado nacional por el kirchnerismo José María Díaz Bancalari fue agredido en varias ocasiones y a golpes de puño. En un primer momento, y mientras dialogaba con un periodista, un grupo de manifestantes de una agrupación de ex combatientes llegó a pegarle en el rostro. Minutos después, le tiraron algunas patadas.

