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Kirchner se encamina a presidir Unasur, con la abstención de Uruguay

El ex presidente quiere ese cargo para su estrategia de volver a ser candidato en 2011 / El conflicto de las papeleras le juega en contra / Mañana arranca la reunión en la ciudad de Campana.

02 de mayo de 2010 a las 12:01 a. m.
Kirchner se encamina  a presidir Unasur, con la abstención de Uruguay

Buenos Aires. Es casi seguro que pasado mañana sea elegido para conducir, por primera vez, un organismo multilateral, un frente que siempre desdeñó. Si finalmente así ocurre, esa designación tendrá, sin embargo, un costo político: no será por unanimidad sino por consenso de la mayoría.

La candidatura del ex presidente y hoy diputado Néstor Kirchner a la secretaría general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) es uno de los temas de la agenda de la reunión de los presidentes de los 12 países miembros de esa iniciativa.

Ayer, el actual titular pro témpore de la Unasur, el ecuatoriano Rafael Correa, sostuvo que el próximo presidente no debe ser un jefe de Estado por una cuestión de dedicación al cargo.

El escenario del encuentro será un hotel de Los Cardales, Campana, a 60 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, donde mañana se darán cita los cancilleres y el martes los presidentes.

Si finalmente es elegido secretario general de la Unasur, Kirchner tendrá allí una plataforma desde la cual proyectar su imagen internacional, en función, también, de su interés primero: la candidatura presidencial en 2011.

Pero lo que se perfilaba como una decisión por unanimidad, el viernes pareció dejar de serlo. El presidente José Mujica, atento a la renuencia interna, incluso en el gubernamental Frente Amplio, retomó la resistencia a la candidatura de Kirchner.

Aunque con diferencias respecto del veto que sostuvo su antecesor Tabaré Vázquez y que ha sido el motivo de la acefalía en la secretaría de la Unasur desde su creación en mayo de 2008.

Después de haber dado señales de posible respaldo a Kirchner, incluso antes de su asunción el 1#176; de marzo, Mujica viró hacia una probable abstención durante un encuentro, el viernes, con senadores frenteamplistas.

No habría un veto, como el que cultivó Tabaré Vázquez en represalia por el aval argentino al corte del puente internacional por el conflicto por la pastera Botnia (hoy UPM). Pero tampoco un voto a favor, según se había hecho trascender.

¿Lula? Durante ese encuentro en Montevideo hasta volvió a menearse la posible candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva. El brasileño dejará la presidencia el 1º de enero próximo. Lula no ha dado señales de interés en ese cargo al frente de una iniciativa política regional a la que Brasilia concibe prioritaria en su posicionamiento internacional. Incluso el martes podría plantearse la postergación, una vez más, de la designación del secretario general de la Unasur. Sería con el argumento de que su institucionalidad es aún débil: sólo cuatro (Ecuador, Guyana, Bolivia y Venezuela) de sus doce países miembro le dieron la ratificación legislativa al tratado constitutivo en Brasilia, hace dos años.

El motivo de una eventual abstención de Uruguay hay que buscarlo en el conflicto por Botnia, pese al fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, hace dos semanas, y de la decisión política de Cristina Fernández y Mujica por un reencauzamiento de la relación. Ni la oposición ni el conjunto del oficialismo uruguayo comulgan con la que sería la intención de Mujica de dar el primer paso (aval a Kirchner) a cambio del compromiso que habría asumido Cristina Fernández de desactivar el corte en Gualeguaychú en una fecha incierta.

Una eventual abstención de Uruguay tendría el acompañamiento de Colombia. Su canciller, Jaime Bermúdez Merizalde, requirió "consenso pleno" y anticipó que su voto será junto con el de Uruguay. Colombia ha sido otro de los países que mantuvo su rechazo a la candidatura de Kirchner.

Perú hizo lo mismo, pero su posición parece haber cambiado con la reciente visita de Cristina Fernández a Lima, en "desagravio" por la venta de armas a Ecuador durante el conflicto fronterizo, en época del menemismo.

Ausencias. La cumbre de Los Cardales, de todos modos, resultará devaluada por la ausencia de algunos presidentes. No estarán los de Colombia, Álvaro Uribe, pendiente del proceso electoral en su país; Perú, Alan García, y los primeros ministros de Surinam y de Guyana.

El paraguayo Fernando Lugo confirmó ayer asistencia. En tanto, tendrá el debut del chileno Federico Piñera, en las antípodas político-ideológicas de los "bolivarianos" Hugo Chávez, Evo Morales y Correa. Además de la designación del secretario general, la agenda incluye la situación política de Honduras y el apoyo regional para Haití y Chile tras los recientes terremotos.

La crisis política en Honduras, con el derrocamiento de Zelaya y el proceso electoral que condujeron los golpistas, puso al desnudo la imposibilidad de la Unasur de unificar una posición de firmeza.

El proceso en Honduras contó, en cambio, con el aval de la administración de Estados Unidos.

Precisamente, aunque fuera de agenda, estará sobre la mesa la evaluación de una posible reunión con Barack Obama.

La intención: que Washington clarifique cuál es la relación que pretende con la región, si es que Sudamérica tiene un papel relevante para la administración demócrata, a más de un año de la llegada de Obama a la Casa Blanca.