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Ganancias: sin término medio para los contribuyentes

Las distorsiones que se fueron acumulando llevan a una situación extrema: o se está exento, o se paga prácticamente la alícuota máxima del 35 por ciento.

29 de marzo de 2015 a las 12:01 a. m.
Ganancias: sin término medio para los contribuyentes
Reclamo sindical. Movilización de gremios en Córdoba, en agosto de 2014, en contra del gravamen sobre los salarios (Martín Baez/Archivo).

Las distorsiones que se fueron acumulando en los últimos años en el Impuesto a las Ganancias para las personas físicas llevaron a que hoy se genere una situación extrema: o se está exento o se paga prácticamente la alícuota máxima del 35 por ­ciento, sin términos medios. Es decir, sin la progresividad gradual que tiene el tributo en su esquema legal. La forma de cálculo de Ganancias no es sencilla, no tiene ni un piso ni un porcentaje i­gual para todos, y esto tiene su justificación en que la estructura del tributo pretende ser lo más equitativa posible. Lo que busca es que paguen lo mismo dos personas que ganen lo mismo, por encima del dinero que necesitan para vivir; más allá de su nivel de ingreso nominal.Además, el impuesto tiene una progresividad porque, cuanto más alto es este monto, más es el porcentaje que se tributa.Pero, la inflación, con un ajuste discrecional y no todos los años de las deducciones que forman el piso y con una escala de alícuotas sin cambios en 15 años, junto con los últimos cambios que aplicó el Gobierno en 2013, la hicieron no sólo más complicada sino, lo que es peor, sumamente distorsiva e ine­quitativa.Además del atraso en los parámetros de cálculo y alícuotas del impuesto, se fijó como re­ferencia el salario bruto co­brado entre enero y agosto de 2013 para dividir a los empleados que están exentos (menos de 15 mil pesos en ese entonces), quienes tienen un piso más alto (entre 15 mil y 25 mil pesos) y quienes tributan desde una base más baja.Sin cambios desde entonces, si hoy un trabajador que en ese período de ocho meses (no hay ninguna justificación de por qué se tomó así) ganaba menos de 15 mil bruto duplica ese sueldo, sigue exento. En cambio, si otro empleado, que ganaba 20 mil pesos entonces, hoy está en un sector con aumentos mínimos y no supera los 30 mil, sí está afectado.Esta es la realidad para un millón de asalariados y jubilados (alrededor del 10 por ciento del total) y para otros 800 mil autónomos (cuya situación se equipara con la de quienes superaban en ese período los 25 mil pesos). Unos sí, otros no La conjunción de todo lo anterior hizo que quedara un grupo de trabajadores que sigue exento desde septiembre de 2013 y otro que sufre cada vez más la presión impositiva porque no hubo ajuste de ninguna variable desde entonces. Con este panorama es prácticamente imposible que un empleado esté alcanzado por las alícuotas más bajas (del nueve al 23 por ciento). Y sólo aquellos que estaban en el límite inferior en 2013 y tienen muchas deducciones están en los escalones siguientes (27 a 31 por ciento). La mayoría quedó alcanzado por el 35 por ciento, la alícuota máxima. Ejemplo Un empleado soltero, o sin familiares a cargo (el cónyuge y los hijos sólo se pueden computar si no tienen ingresos) que en agosto de 2013 cobraba 16 mil pesos (13.280 neto antes de impuestos), pagó por Ganancias un promedio de 1.070 pesos desde septiembre de ese año y estaba alcanzado por una alícuota del 27 por ciento. Luego de un aumento del 10 por ciento en el resto de 2013 y de otro 35 por ciento en 2014 (48,5 por ciento acumulado) pasaría a ganar 23.760 en bruto o 19.721 neto y la retención de Ganancias se duplica a 3.195 pesos por mes. En este nivel, ya está con la alícuota máxima del 35 por ciento.Si durante 2015 se le sumara un incremento salarial del 25 por ciento, pasaría a tributar 5.065 pesos en el inicio del año próximo. Es decir, con un ­aumento salarial de 85,63 por ciento en dos años, el pago del impuesto se incrementa 373 por ciento (se multiplica por cuatro).Si, con el mismo nivel de suel­do, el asalariado tuviera el cónyuge y dos hijos a cargo, pasaría de pagar 238 pesos por mes de Ganancias en 2013 a 2.263 pesos en la actualidad (casi se multiplica por 10) y el año próximo empezaría tributando 3.855 pesos mensuales (una suba acumulada del 1.500 por ciento). De una alícuota del 19 por ciento, hoy ya tributaría al 31 por ciento, y el año próximo, al 35. Este último empleado podría sumar algunas deduc­ciones más: hasta 20 mil pesos al año de intereses de un crédito hipotecario, hasta 15.552 pesos por una empleada domés­tica, las cuotas de una prepaga o los gastos médicos. Sin em­bargo, no es posible (salvo que tenga muchos hijos más) que se encuentre en los primeros escalones de alícuotas.De esta forma, la progre­sividad del impuesto, que en el texto de la ley es clara, quedó totalmente perdida en la práctica.

Un piso para cada uno

Casos. Salarios a partir de los cuales comenzaría a tributar un trabajador sin cargas de ­familia ni otras deducciones (para asalariados, hay que sumar el aguinaldo). Se consideró el salario bruto cobrado entre enero y agosto de 2013.

Menor a 15 mil pesos. Exento.

Entre 15.001 y 25 mil. Piso de 8.326 pesos.

Más de 25.001. Piso de 6.938 pesos.

Autónomos. Piso de 7.517 pesos.