Fuertes críticas a Gils Carbó por nombramientos de fiscales
Fue porque designó 16 de los 17 fiscales generales que contempla el nuevo Código Procesal Penal en tiempo récord. Advierten que se intentan frenar causas de corrupción.
Buenos Aires. Desde distintos sectores judiciales cuestionaron ayer las designaciones de fiscales subrogantes que la procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, realizó en diversos lugares del país, cuyos cargos fueron creados por el nuevo Código Procesal Penal de la Nación.
“¿Cuál era el apuro? Hay tiempo de sobra para hacer los concursos porque el nuevo Código Procesal Penal todavía no tiene fecha para su entrada en vigencia. Es la generación de cargos y utilizando a la PGN como una caja mas”, sostuvo Jorge Rizzo, expresidente del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal.
Para el fiscal Ricardo Sáenz la creación de estos cargos “no tenía ningún fundamento” mientras que el abogado Daniel Sabsay consideró que las designaciones son una “inconstitucionalidad manifiesta” y de una “gravedad extrema” propias de una “dictadura”, y denunció que la funcionaria incurre en diversos “delitos como abuso de poder y encubrimiento”.
Con la sanción del nuevo Código Procesal Penal se aprobó el anexo II del texto que crea 17 nuevos cargos de fiscales generales en todo el país.
Gils Carbó aprobó el 30 de diciembre el llamado a concurso de esos cargos y nombró a fiscales para que actúen como subrogantes, la mayoría de ellos allegados a la procuradora o militantes de “Justicia Legítima”, la agrupación judicial cercana al Gobierno.
Incondicionales
Los nombramientos más polémicos fueron los de Miguel Ángel Osorio y Miguel Palazzani como fiscales generales federales de Comodoro Py, el fuero donde se tramitan las causas por corrupción contra los funcionarios nacionales.
Osorio es calificado como “un incondicional” en la Procuración, mientras que Palazzani milita en “Justicia Legítima”.
“No tenia ningún sentido el Anexo II del Código sin tener fecha de vigencia. La creación de cargos no tenían ningún fundamento salvo hacer lo que hicieron: poner en funcionamiento los cargos”, sostuvo Sáenz, quien resaltó que los fiscales designados en la Cámara Federal “se quedan con los dos tercios de las causas que allí tramitan”. Además dijo que esa fue la única jurisdicción donde se crearon dos nuevas fiscales, ya que en el interior del país donde había un fiscal pusieron otro”.
Para Rizzo, “se prometió mucho que se iban a hacer ingresos mediante concursos y a la fecha lo único que vemos es una catarata de ingresos a la Procuración sin concurso. El ingreso democrático se quedó en una declaración”.
También hubo críticas de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (Acde) que a través de un comunicado señaló que “es pertinente alertar a la sociedad del riesgo que significa para la población la manipulación del poder del Estado en favor de los gobernantes y sus grupos de afinidad, ya que si la seguridad jurídica y el respeto a las instituciones se ve afectada, de nada sirven los restantes derechos sustentados en la Constitución Nacional”.
En tanto, Sabsay alertó que la Justicia no sólo podría “revisar” estos nombramientos que, a su entender, buscan la “impunidad de los funcionarios públicos”, sino que “aquel que le toque alguna investigación en manos de alguno de estos personajes que tienen una designación más que precaria e inconstitucional, puede perfectamente recusarlos”.
Voces en contra
José Manuel de la Sota. El gobernador aseguró que "hay quienes piensan que cuando los investigan existe una mano negra y con eso quieren desconocer que el rol de un juez o un fiscal es el de investigar".
Mario Negri. Para el titular del bloque radical en Diputados, "con los nuevos fiscales generales se quiere controlar las investigaciones sobre la corrupción".

