Francioni asoma como el referente local que los K nunca lograron tener
Goza de acceso directo a la Presidenta. Sus pares le reconocen méritos. El desafío: terminar con la dispersión K en Córdoba.
Las elecciones nacionales remarcaron la asimetría que muestra el poder K en Córdoba. Por primera vez desde 2003 (sin contar las primarias de agosto), el oficialismo nacional ganó en la provincia. Lo hizo con el 37,3 por ciento de los votos, en una cosecha menor a la media que obtuvo en el resto del país. Sin embargo, hasta sus propios referentes locales reconocen que la dueña de esos sufragios es sólo Cristina Fernández. Es que el aluvión de votos no cambia el diagnóstico respecto de lo difícil que le ha resultado a los K sostener un armado político fuerte en Córdoba, sea para negociar en mejores condiciones con el PJ o para buscar un camino autónomo.Desde 2003 se sucedieron, con poco suceso, los intentos de liderazgo K local: Ricardo Jaime, Eduardo Accastello y hasta Daniel Giacomino (más por el peso electoral de Capital que por perfil político personal).El triunfo terminó de posicionar como "él" referente K del momento al cabeza de lista de diputados, Fabián Francioni, quien decidirá, previa consulta con la Presidenta, si asume en su banca o repite como intendente de Leones. Ese dirigente es hoy el único cordobés con llegada directa a Cristina.Dada la fuerte dependencia que el kirchnerismo local tiene de la Casa Rosada, una variable central para delinear el armado político que viene es cómo se planta Cristina tras la reelección y quienes serán sus hombres fuertes en el gabinete. En su momento, el poderoso ministro de Planificación, Julio de Vido, cuya continuidad está en duda, era la puerta de ingreso para dirigentes como Accastello o Ricardo Moreno.La dispersión de los K cordobeses también está dada por la pluralidad de sus procedencias y colores ideológicos, muy complicados de amalgamar: los hay peronistas (Francioni, Accastello), radicales K (Juan Pereyra, Alejandro Teijeiro), y hasta con perfil de centroizquierda y vinculados a los derechos humanos (Martín Fresneda).Siempre está latente, además, la pretención de captar dirigentes del PJ y por eso no es casual la aparición de Jorge Montoya en el rol de nuevo operador K. Ya se cruzó del PJ al universo K Domingo Carbonetti y se esperan algunos otros pases.Pero ese escenario dependerá también de si la Presidenta elige recostarse sólo en el peronismo o si potencia el "cristinismo", con apertura a otros sectores políticos no pejotistas.En Córdoba queda por ver qué rol está llamada a jugar Olga Riutort, quien se acercó al kirchnerismo en los últimos meses y tiene pendiente un mano a mano con Cristina.Tampoco hay que descuidar los movimientos internos para posicionarse mediante disputa de cargos. Hay versiones para todos los gustos: que Mónica Gutiérrez podría quedar en el Anses y no asumir como diputada o que Giacomino iría a un cargo ejecutivo. Si hay vacante, será ocupada por Fresneda.
Aunque no lo llamen, Jaime siempre está
Sorpresa. Los principales dirigentes K cordobeses aseguran haberse sorprendido con la presencia del ex secretario de Transporte nacional y otrora hombre fuerte del kirchnerismo en Córdoba, Ricardo Jaime, en el Orfeo Suites durante los festejos del domingo electoral.
Alejado. Jaime, que afronta varios proceso judiciales, dijo que fue por decisión personal, para sumarse a los festejos en calidad de militante, y aclaró que no participó en la campaña. "Los militantes somos así, apoyamos desde el lugar que sea", señaló a quien quisiera oírlo.

