Ex detenido relató cómo fusilaron a su hermano y a otros dos presos
El testigo Eduardo de Breuil recordó que se salvó porque los represores lo querían con vida para que contara en la cárcel lo que había visto.
Eduardo Alfredo de Breuil, un ex preso político de la dictadura en Córdoba, recordó ayer el momento en que su hermano y otros dos detenidos en iguales condiciones fueron asesinados en un fusilamiento del que él se salvó por la suerte de una moneda. Y al que sobrevivió, según le dijeron sus verdugos, para que contara a otros detenidos lo ocurrido. De Breuil testimonió ayer ante el Tribunal Oral Federal Nº1, que sustancia el juicio por los 31 crímenes en la Cárcel Penitenciaria de barrio San Martín (UP1).
Este hombre, hoy de 63 años, es el único sobreviviente de la causa UP1. Los otros 31 fueron asesinados. El día que él estuvo cerca de la muerte, el 12 de agosto de 1976, asesinaron a su hermano Gustavo Adolfo y a los también presos políticos Miguel Hugo Vaca Narvaja y Arnaldo Higinio Toranzo.
"Me hicieron reconocer los cuerpos. Me sacaron las vendas y la mordaza y me dijeron que mirara sólo para abajo y que no gritara", recordó. "No había sangre, sólo se veían los huecos de las balas", declaró el sobreviviente, entonces de 29 años.
De Breuil dijo que quien comandaba el operativo era llamado "capitán", aunque no le constaba que lo fuera, y que fue esta persona la que firmó en la cárcel el registro para obtener la salida de los detenidos. Según la instrucción de la causa, esa persona era el entonces teniente César Osvaldo Quiroga, uno de los acusados en este juicio.
El testigo dijo que pudo ver al supuesto capitán pero hoy no recuerda su rostro y de hecho no identificó a Quiroga. Pero declaró que siempre escuchó la misma voz de ese hombre, de principio a fin, cuando el militar declaró en este juicio que sólo había trasladado a los cuatro presos hasta el cuartel, "sin novedades".
"Un tal D\'Aloia". De Breuil también recordó que antes del fusilamiento, cuando estaba con los ojos vendados, escuchó que le hablaban a un tal "D\'Aloia", justamente el apellido del acusado Pablo D\'Aloia. "Yo alcanzo a escuchar que le dicen \'teniente\' y algo así como si iba a jugar al fútbol, el día sábado...", recordó. Después rememoró también que el supuesto D\'Aloia se había quejado: "Callate, imbécil, no ves que tenemos a estos subversivos acá". En su defensa, al comienzo del juicio, D\'Aloia, ex veterano de Malvinas y teniente durante los episodios por los que está acusado, negó haber participado en el hecho ahora relatado por De Breuil.
En la unidad militar, presuntamente los terrenos del Ejército en La Calera, los cuatro presos estuvieron casi media hora, según el sobreviviente. "Recuerdo que alguien dijo hay que tirar la moneda por alguno de estos dos chicos (De Breuil). Después preguntan quién es Eduardo de Breuil y digo que soy yo y me llevan a un vehículo", declaró el testigo. Los llevaron a otro lugar y allí escuchó los fusilamientos: "Se escucharon infinitas detonaciones".

