En privado, en la Rosada crece la preocupación
El Gobierno nacional buscó disimular su preocupación por el impacto de la reelección de Mauricio Macri.
El Gobierno nacional buscó disimular su preocupación por el impacto de la reelección de Mauricio Macri. Temen por el efecto que pueda tener en el plan reeleccionista de la presidenta Cristina Fernández, que tendrá su primer examen en la interna abierta del 14 de agosto.La táctica para eso no distó en general de la utilizada para amortiguar el efecto ante los reveses que padeció en la primera vuelta porteña y en la elección de gobernador de Santa Fe.Consistió en cargarles la culpa a los medios, con mayor énfasis en el caso de la elección del domingo, así como en circunscribir el resultado a la Ciudad de Buenos Aires, para intentar vaciarlo de consecuencia alguna para la interna del 14 y la presidencial del 23 de octubre, sin acusar la condición de "vidriera" política nacional del tercer distrito electoral.También en sobrevalorar el resultado propio, pese a la aplastante derrota por casi 29 por ciento que sufrió Daniel Filmus a manos de Macri, que al entender de la Casa Rosada posiciona al Frente para la Victoria (FPV) como segunda fuerza política porteña y única con estructura y candidato nacionales.Todo, sin que Cristina Fernández haya tenido que ver con esos resultados, ni que la hayan afectado. Su papel se circunscribió a lo político institucional con el gesto del llamado de felicitaciones al jefe opositor. "Cambia radicalmente el mensaje del kirchnerismo", dijo el ministro de Economía y candida-to a la vicepresidencia por el FPV, Amado Boudou."El PRO obtuvo un triunfo local, por lo que la lectura (de la elección) también es local", insistió el compañero de fórmula de Cristina Fernández. No sin subrayar que el 36 por ciento logrado por Filmus (contra 64 de Macri), "consolida" al FPV como segunda fuerza porteña y "única" con expresión nacional.

