El radicalismo selló un pacto con De Narváez en Buenos Aires
Luego de la polémica, ayer Ricardo Alfonsín debutó en público con el peronista disidente.
Buenos Aires. El candidato presidencial por la UCR, Ricardo Alfonsín, selló ayer el acuerdo electoral con el peronista disidente Francisco De Narváez con un acto en la ciudad de La Plata, donde advirtió que "un político de raza jamás deja de hacer lo que cree que tiene que hacer por temor al costo político". La foto del efusivo abrazo que se dieron el radical y el peronista antikirchnerista en el Club Atenas de La Plata sirvió para dar inicio formal a la campaña en el distrito bonaerense y poner un punto final a la polémica en la UCR, que derivó en la ruptura con los socialistas de Hermes Binner.Alfonsín y De Narváez se mostraron distendidos frente a los cerca de 500 representantes que asistieron al plenario del espacio Unión Celeste y Blanco y en sus discursos aprovecharon para defender el entendimiento que apunta a abarcar un amplio espectro ideológico para enfrentar a Daniel Scioli, que en principio competirá por la reelección en la gobernación."Se van a llevar una sorpresa los que dicen que este acuerdo supone resignaciones, que nos acompañen al cambio, nada es más reaccionario que el miedo en la política", lanzó Alfonsín, en un mensaje que también apuntó hacia el interior de su propia fuerza, donde hubo resistencias al acercamiento a De Narváez.El evento comenzó con la aparición de los dos dirigentes juntos en el escenario que estaba empapelado con la frase "Gobernar bien 2011" –el eslogan de campaña de De Narváez–, y dos atriles que señalaban que "Faltan 141 días", para los comicios generales de octubre. Allí, De Narváez ofició como anfitrión, tomó la palabra para dar explicaciones de la estrategia y aseguró que "la ciudadanía pide a los dirigentes que tengan humildad y convicciones". Alfonsín resaltó la "valentía" de su socio, que motivó un pedido para que "nos felicitemos todos por la decisión que tomamos".

