El costo de subestimar el fuego ajeno
El macrismo y sus aliados languidecieron después de lograr la aprobación del Presupuesto y confiaron en que sacar su proyecto de rebaja tibia en Ganancias iba a ser un trámite, a partir del apoyo de gobernadores asustados por el impacto en sus cuentas.
En el primer capítulo del manual de las máximas de la política argentina, están fijados los riesgos que se padecen si el peronismo está en la oposición, y más aún si percibe la posibilidad de reencontrarse con el poder.Ello explica en parte la derrota política que sufrió anoche el oficialismo en Diputados, en una ley clave: Ganancias.El macrismo y sus aliados languidecieron después de lograr la aprobación del Presupuesto y confiaron en que sacar su proyecto de rebaja tibia en Ganancias iba a ser un trámite, a partir del apoyo de gobernadores asustados por el impacto en sus cuentas.El acuerdo opositor de ayer deja claro que el control operativo de los gobernadores sobre la masa legislativa es relativo. También, que no fue saludable la puja oficial contra el principal operador en Diputados (Emilio Monzó), justo en la antesala de una ley clave. Expone una falta de muñeca política o una inclinación hacia la ruleta rusa.Anoche, asistentes al encuentro de Chapadmalal del fin de semana pasado aseguraron que Cambiemos ya sabía del megaacuerdo opositor y prefirió que Sergio Massa quede pegado al costado negativo del exministro Axel Kicillof. A Macri le queda en la manga el paso por el Senado o un veto parcial de la ley.

