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El Congreso, atado a la agenda de Cristina

Las leyes destacadas fueron las de estatización de YPF y de Ciccone. Reformaron la Carta Orgánica del Central, la ley de riesgos de trabajo y el mercado de capitales.

26 de diciembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Mario Fiore (Corresponsalía)
El Congreso, atado a la agenda de Cristina
A pedido. En 2012, los legisladores nacionales no discutieron nada que no haya surgido de iniciativas oficiales.

Buenos Aires. La sanción a las apuradas que debió hacer la Cámara Baja el pasado miércoles 19 del proyecto que mejoró la ley de Trata de Personas puso en evidencia que la agenda parlamentaria fue manejada exclusivamente por el kirchnerismo. Sólo los proyectos que tenían el aval de la Casa Rosada se convirtieron en ley desde el 1° de marzo al 30 de noviembre, en período de sesiones ordinarias. En ese lapso, el oficialismo no propició a la nueva ley de Trata de Personas reclamada por organizaciones de la sociedad civil y priorizó la sanción de más de 100 normas.

La Casa Rosada emitió la orden de apoyar los cambios en la ley luego del escándalo generado el 11 de diciembre por el fallo del tribunal tucumano que liberó a todos los acusados en el caso del secuestro de Marita Verón. En el medio del malestar social, la presidenta Cristina Fernández debió pedirle a sus legisladores que aprueben en sesiones extraordinarias la ley y una semana después la ley salía por unanimidad.

Proyectos con gran repercusión social e iniciativas que afectan el bolsillo de los argentinos quedaron en el tintero del año legislativo. Algunos de ellos consiguieron media sanción y la mayoría ni siquiera pudieron sortear con suerte el debate en comisiones.

En tanto, hay dos iniciativas muy emblemáticas que perdieron estado parlamentario y, pese a tener sanción de alguno de los dos cuerpos, deberán iniciar un nuevo recorrido en 2013: la ley de Acceso a la Información Pública, impulsada por la oposición y resistida por el oficialismo, y la Ley de Basura Electrónica, que en Diputados frenó el Gobierno nacional.

En el grupo de los proyectos que tuvieron media sanción está el de Fertilización Asistida, que prevé que obras sociales, prepagas y los efectores públicos de salud cubran los tratamientos de fertilización de las parejas que no pueden tener hijos. La Cámara de Diputados votó el proyecto y lo giró al Senado, donde el oficialismo lo frenó pese a que la comisión de Salud lo aprobó favorablemente. El argumento es que se esperará a que se sancione en 2013 el nuevo Código Civil y Comercial.

Sin debate en comisiones pero con gran polémica quedó un puñado de proyectos que modifican el impuesto a las Ganancias en la cuarta categoría, es decir las personas físicas. Toda la oposición le reclamó a la Presidenta que incluya en sesiones extraordinarias la discusión de estas iniciativas surgidas de todos los bloques, incluso del Frente para la Victoria (a través de Facundo Moyano, hijo del líder de la CGT opositora, Hugo Moyano). El kirchnerismo se resiste a tratar este tema y espera a que el año que viene el tema se resuelva en paritarias, y luego Cristina Kirchner firme un decreto.

Entre los proyectos que tienen que ver con la economía hay varios que versan sobre la cada vez más conflictiva relación Nación-Provincias. Entre estos, se destacan los presentados por el peronismo disidente para que se deje de detraerle a los estados subnacionales el 15 por ciento de la coparticipación que va a la Anses. Además, como el año que viene, en diciembre, vence la prórroga al impuesto al Cheque, se estima que nuevamente habrá discusión para su coparticipación total, ya que el 70 por ciento hoy va a las arcas nacionales.

El voto y los votos. Otros de los proyectos que el Congreso no pudo abordar este año son los de boleta única y de voto electrónico, que toda la oposición reclama. En Diputados se creó una comisión para analizar las propuestas pero el kirchnerismo avisó que no las dejará pasar. En tanto, el proyecto de Aníbal Fernández que habilita el voto a los extranjeros que lleven dos años de residencia comprobada en la Argentina genera rechazos incluso dentro del oficialismo.

Respecto de dos temas siempre conflictivos, la despenalización de la tenencia y consumo de drogas y la legalización del aborto, este año dejó un saldo muy pobre. El juez de la Corte Eugenio Zaffaroni y otros especialistas disertaron sobre el primer tema, pero los legisladores no maduraron ningún proyecto.

A raíz de la polémica por los abortos no punibles que gobernadores y jueces impidieron en algunos distritos, radicales y kirchneristas anticiparon en el Senado que pedirán cambiar el artículo del Código Penal que establece cuándo es legal abortar para que no haya más problemas de interpretación de la ley.

La cuestión de fondo, que es la despenalización del aborto hasta la semana 12 de gestación, no fue tratado en comisiones y en el kirchnerismo se asegura que la Casa Rosada no ha dado señales de avanzar.

El Congreso también sacó tres leyes ampliamente celebradas por la sociedad civil. La de Identidad de Género, que permitió a las personas trans cambiar sus nombres y sus datos registrales, la inclusión del femicidio en el Código Penal y la eliminación de la figura del avenimiento en el mismo cuerpo normativo. A ellas se suma la nueva ley de Trata.

Código Civil, la prioridad en 2013

Proyecto. La unificación del Código Civil con el Comercial es la principal prioridad del Congreso para el año entrante. Estaba previsto que la bicameral especialmente creada para analizar los más de cinco mil artículos –que redactó una comisión de notables– sacara dictamen a fin de octubre, pero el oficialismo decidió postergar la llegada del texto definitivo a los recintos de las dos cámaras. Motivos. En principio, la demora fue consecuencia de la gran participación de ciudadanos en las audiencias públicas que se celebraron en casi todas las provincias. Julián Domínguez, el titular de la Cámara Baja, quiere retomar en febrero la discusión del proyecto.Objeciones. La demora también obedece a fuertes discusiones por los reparos de las comunidades aborígenes al régimen de propiedad colectiva que propone el texto y que fue corregido por la Casa Rosada antes de enviarlo al Congreso.