Deseos y fantasías sobre la ciudad de Córdoba
Si no pueden garantizar el territorio que consideran propio, es muy difícil que puedan con éxito ir en búsqueda de otros nuevos.
Esa podría ser la frase que se ajuste a la realidad de por lo menos cuatro de las fuerzas políticas que el domingo fueron premiadas o castigadas por el voto en la ciudad de Córdoba.
Repasemos circunstancias y situaciones, y observemos cuál puede ser el planteo hacia adelante, recordando que si en octubre se repiten resultados, se hará cada vez más difícil la tarea de querer ser el futuro gobernante de una de las ciudades más grandes de la Argentina.
Empecemos por el partido en el poder, que tiene mayor responsabilidad. Ramón Mestre no pudo revalidar el resultado de dos años atrás. ¿Fue acertada la estrategia del intendente de no ponerse la campaña al hombro? Esa pregunta, que antes se respondía de maneras disímiles, después del domingo tiene modificaciones significativas. Fuentes autorizadas admiten que ya se produjeron cortocircuitos entre estrechos colaboradores de Mestre por las posiciones que mantuvieron respecto del tema.
Un dirigente del círculo íntimo del jefe municipal admitió que habrá que modificar la estrategia y que Mestre deberá copiar a los gobernantes que se ponen la campaña al hombro. Otro altísimo dirigente radical, que milita en una línea distinta y al cual no le fue mal el domingo, fue taxativo: “Ramón va a tener que jugar. Los líderes se juegan la vida. O Ramón no se movió o está mal en la ciudad”.
Lo cierto es que los radicales tendrán otra estrategia para defender su bastión más importante.
Olga Riutort seguirá buscando coronar su sueño, pero esta elección fue más parecida a una pesadilla. Uno de los dirigentes históricos consideró que hay que seguir con el trabajo militante de siempre. Y aclaró: nos vamos a sentar para hacer un proyecto común con quienes en 2015 no estén con José Manuel de la Sota”. La duda es si eso le alcanzará.
Luis Juez mostró que, por ahora, su partido sigue siendo él y probablemente es quien tiene el camino más difícil, de cara al futuro en la ciudad. ¿Seguirá teniendo chances de recuperar los votos que se le escurrieron? ¿O deberá contentarse con lo que la realidad le marca en cada paso de su historia? El problema radica en que no son muchos para resolver lo que parece un teorema sin solución.
Finalmente, el peronismo, el único que sonrió el domingo y volvió a ganar en una ciudad que le era esquiva desde que Germán Kammerath se subió a la intendencia para después chocarla. Uno de los máximos dirigentes, que no es de la ciudad de Córdoba, reconoció que volvieron a tener presencia en lugares ya perdidos y recuperaron espacios en manos de otros. Pero admitió que el canibalismo del justicialismo capitalino puede ser mortal. Adelantando su estrategia, aventuró que en octubre pueden obtener cuatro o cinco puntos más. De allí, dice, buscarán volver al Palacio 6 de Julio.
Como siempre, será la realidad la que confirme o no los deseos y las fantasías.
*Conductor de “Cara y cruz”, Radio Universidad.

