Boudou estimó un dólar a $ 4,40 y una inflación de 9,1% para 2012
El ministro de Economía calculó que la economía nacional crecerá 5,1%. Son datos que surgen del Presupuesto expuesto ante el Congreso.
El ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró hoy que el proyecto de Ley de Presupuesto 2012 es "razonable" y apunta al "crecimiento y a la inclusión social", en tanto que pidió a los legisladores su aprobación, al advertir que "esto no es concurso de vanidades".
Dólar e inflación. Los supuestos principales del proyecto presentados por Boudou ante la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados indican que la Argentina crecerá el año que viene un 5,1 por ciento, tendrá una inflación del 9,1 por ciento y el dólar cotizará en promedio a 4,40 pesos.
También se prevé un superávit fiscal primario equivalente al 2,2 por ciento de su producto bruto interno (PBI), un superávit comercial de algo más de 8.500 millones de dólares y un aumento del consumo estimado en 4,7 por ciento.
Boudou consideró que el proyecto presentado "es razonable y contiene una estrategia clara, con ejes políticos basados en el crecimiento, la inclusión social y la incorporación de derechos para dar igualdad de oportunidades a los ciudadanos" y pidió al Parlamento que lo apruebe para que el Gobierno "pueda contar con una herramienta muy importante ante un mundo con alta volatilidad".
"Esto no es un concurso de vanidades para ver quién sale más en televisión", advirtió, en declaraciones posteriores a la prensa, quien recordó que la Casa Rosada tuvo que manejarse sin presupuesto formal porque el Parlamento no se le había aprobado.
El proyecto 2012 prevé un aumento de la inversión del 7,9 por ciento; de las exportaciones en un 8,8 por ciento, hasta alcanzar los 90.833 millones de dólares; de las importaciones en un 8,1 por ciento, para llegar a los 82.254 millones de dólares; un incremento del gasto público del 18,8 por ciento y de los ingresos públicos del 22,5 por ciento.
El titular del Palacio de Hacienda destacó que la iniciativa contiene la pauta anual de ingresos y gastos del Estado, que incluye una suba del 20 por ciento en los servicios sociales y una vuelta al superávit financiero, calculado en un 0,07 por ciento del PBI.
El pago de deuda. El jefe de la cartera económica señaló también que el pago de los servicios de la deuda estimados en el presupuesto equivalen al 2,15 por ciento del PBI, al tiempo que pidió al Congreso que apoye la utilización del Fondo del Bicentenario -que prevé la utilización de las reservas de libre disponibilidad que tiene el Banco Central para el pago de la deuda- aunque no precisó los recursos que integrarán ese fondo para el 2012.
Por otra parte, el ministro solicitó el apoyo de los parlamentarios para la creación de "un cargo específico" destinado a financiar "el gasoducto NEA-NOA".
Tras hacer hincapié en que la Argentina "ha podido construir certezas en medio de un mundo con alta volatilidad e incertidumbre", Boudou reclamó la aprobación de la denominada "ley de leyes" y recordó insistentemente que este año el Gobierno se tuvo que manejar sin la aprobación de un presupuesto por parte del Parlamento.
El jefe de la cartera económica hizo una larga introducción en donde describió, a grandes rasgos, la situación económica internacional, que prevé un crecimiento global para este año del cuatro por ciento, al tiempo que recordó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) corrigió sus estimaciones de crecimiento para la Argentina en 2011 hasta ubicarlo, como el segundo país en el mundo de mayor crecimiento, en el ocho por ciento.
Luego de indicar que los países desarrollados esperan un crecimiento de sus economías muy bajo, lo cual impactará en el empleo, incrementará su nivel de endeudamiento y agravarán la situación social de esos países, Boudou brindó cifras para diferenciar a la Argentina de ese escenario.
En ese sentido, comentó que en ocho años, la economía creció a un promedio del 7,61 por ciento, que bajó el desempleo hasta el 7,3 por ciento y que la deuda, gracias a las políticas de desendeudamiento, pasó del 176 por ciento del PBI al 46,3 por ciento.

