Aníbal defendió la inflación del Indec y acusó a las consultoras
Pasó sin sobresaltos las preguntas de los legisladores. Pero se fue enojado porque no tuvo la última palabra ante los senadores.
Buenos Aires. Habló durante cinco horas y se fue echando furia. Como sucede cada vez que va a rendir cuentas al Senado, el radical Gerardo Morales logró hacerlo salir de sus casillas. "Le gusta escucharse a sí mismo pero tiene terror de debatir conmigo", dijo el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, a la prensa sin ocultar su enojo. Es que su paso por la Cámara Alta no tuvo mayores sobresaltos, aunque dejó varias consideraciones políticas y también muchas evasivas. Fernández justificó las multas que Economía está aplicándole a las consultoras que hacen relevamientos de precios para construir índices alternativos al del Indec. "Revolean el número, no tienen condiciones técnicas para llevar adelante esta tarea y por eso inventan cualquier cosa", dijo y las acusó de "conspirar contra el pueblo argentino". Fue el preludio de una larga defensa de las estadísticas oficiales del Indec. Fernández defendió también la política de radarización del espacio aéreo para combatir el narcotráfico, pero se opuso al proyecto de ley que plantea que se derriben aviones sospechados de llevar droga y aseguró que la Argentina sigue siendo un país de paso y no de consumo de estupefacientes. Otro capítulo giró en torno a la causa de los "remedios truchos". "Este Gobierno no ha protegido a nadie ni ha levantado el teléfono para salvar a ningún funcionario sospechado", aseguró para luego arrojar un dato: el Ejecutivo no piensa darle a las obras sociales sindicales los 6.700 millones de pesos acumulados en el Fondo Solidario que la CGT le reclama como deuda. "Esa plata está, pero la ley no dice que deba devolverse", sostuvo. La bronca llegó al final porque Morales habló y Fernández no tuvo derecho a réplica. "Le gusta hablar frente a un espejo", espetó a una computadora que él llevo para seguir la transmisión on line .

