7 días sin CPC por pelea entre empleados
Las asambleas continuarán mañana de 7.30 a 10. Según el Ejecutivo, el conflicto paraliza a cuatro centros. Hubo una agresión hacia la directora del CPC Colón.
El descanso obligado que impondrá el feriado de hoy no saldará sin embargo el conflicto que desde hace una semana tiene lugar en los CPC (Centro de Participación Comunal) de la ciudad de Córdoba, en los que el Suoem prevé retomar desde mañana las asambleas de 7.30 a 10, en reclamo por un supuesto "acoso laboral" que estarían sufriendo –según el gremio– empleados del CPC Colón. La solución al problema no se avisora porque ni siquiera hay un diagnóstico claro sobre sus causas reales. El gremio carga las tintas contra la directora de esa repartición, Marcela Díaz, a quien acusa de perseguir a empleados; y aunque no lo dice abiertamente todavía, da por sobreentendido que pide la renuncia de esa funcionaria.Por el contrario, desde el Ejecutivo advierten que el conflicto tiene su origen y desarrollo en diferencias entre grupos de empleados, potenciadas también por internas entre delegados gremiales que respaldan a unos y otros. Esa lectura presupone que no hay decisiones directas del municipio de las cuales dependa la solución al problema.Según información oficial, la protesta ayer se sintió –con distinta magnitud– en los CPC Colón, Empalme, Argüello y Pueyrredón. "En todos los demás CPC la atención fue absolutamente normal, porque la mayoría de sus empleados no adhiere a la protesta. Por ahí el impacto del conflicto se potencia porque los medios anuncian que hay asambleas en todos lados y mucha gente opta directamente por no ir a hacer trámites", señaló Eduardo Miguel, director general de los CPC.Ayer en el CPC Colón se vivió un momento de tensión cuando una veintena de empleados que participaba en una asamblea increpó a Díaz y le tiró tapitas de botellas de gaseosa. La funcionaria optó por retirarse del lugar y hasta anoche no había formulado ninguna denuncia.Ese episodio se suma a la agresión verbal que días atrás protagonizó el dirigente gremial Raúl Díaz, quien calificó de "represor" al secretario de Gobierno, Walter Arriola, quien a su vez lo intimó a que en 24 horas rectifique sus dichos.En sintonía con esa réplica, el propio intendente Daniel Giacomino salió por su lado a respaldar a Marcela Díaz y dejó claro que bajo ningún concepto negociará con el gremio su continuidad en el cargo. "Con o sin ella, el conflicto no cambia, porque está generado por otros motivos, no por su forma de conducir el CPC Colón", dijeron desde el Palacio 6 de Julio.De acuerdo al diagnóstico oficial, en ese CPC están enfrentados 70 empleados con siete compañeros, con quienes la convivencia se ha tornado imposible. Esto, con el agravante –siempre según el Ejecutivo– de que hay dos delegados cuyos apoyos se han repartido hacia uno y otro sector.El propio Suoem hizo trascender, para justificar sus críticas contra Marcela Díaz, que los empleados involucrados en los traslados habían recurrido al Inadi para señalar a esa funcionaria. Pero luego un comunicado de ese organismo nacional, firmado por su titular Adriana Domínguez, confirmó que tras analizar legalmente el planteo, se dictaminó que " las denuncias formuladas no revisten identidad jurídica para ser encuadradas dentro de las prescripciones de la ley nacional 23.592", que contempla los casos de discriminación.Por ahora la estrategia municipal apunta a que la protesta del Suoem pierda fuerza poco a poco. El Ejecutivo intentaría aglutinar de su lado a los empleados y delegados de los demás CPC que no se han plegado al reclamo, para poner al descubierto la falta de fundamento real del conflicto.

