Vencedores y vencidos
El delasotismo trabajó activamente para sostener la candidatura del radical Alfredo Blanco. Sin embargo, en los últimos días dio un paso al costado y dejó al opositor prácticamente sin respaldo. Tampoco Mestre jugó activamente sus fichas para defender la postulación del martiísta. Eduardo Bocco.
El triunfo de Francisco Tamarit allana el camino a Scotto como primera candidata a diputada nacional por el kirchnerista Frente para la Victoria en la elección legislativa de octubre. Hoy, algunas encuestas que circulan por despachos provinciales indican que la dirigente tiene una intención de voto que fluctúa entre el 10 y el 12 por ciento. A pesar de un corrimiento expreso verificado en los últimos días, el delasotismo asume, junto a la UCR, los costos políticos por la derrota del radical Alfredo Blanco. Disfrutan de la victoria, además de Tamarit, el kirchnerismo y Scotto, tal vez la principal beneficiada con este resultado, si se mira el proceso universitario exclusivamente desde la política.Es que el peronismo posó demasiado con el "frente antikirchnerista" que desapareció súbitamente en la semana previa a la elección del rector y mandó a la derrota al exlegislador, quien no contó con el apoyo expreso de dirigentes radicales de la primera línea, como el intendente de Córdoba, Ramón Mestre. "Está ocupado en la gestión", relataron los hombres del jefe municipal, quien cultiva una óptima relación con el delasotismo y, en los últimos tiempos, una incipiente vinculación con algunos referentes K de la Casa Rosada, que han hecho diversas promesas de obras para la ciudad de Córdoba.Fuentes radicales reconocieron que Mestre evitó jugar de lleno en la campaña a rector del exdecano de Ciencias Económicas, quien siempre militó junto a un actual aliado de Mestre, el exintendente Rubén Martí. Cabos sueltos. La elección dejó demasiados cabos sueltos, porque se dieron situaciones que son difíciles de explicar. Cuando se inició el proceso electoral en la Universidad Nacional de Córdoba, el delasotismo se involucró de pleno y pareció formar un ejército para destronar a los kirchneristas de esa casa de altos estudios. Sin embargo, hace una semana, aproximadamente, la escudería del mandatario provincial levantó el pie del acelerador y pareció dejar abandonado a su suerte a Blanco, hasta ese momento un aliado sin contrato del Gobierno provincial.Dos razones fundamentales abonan este argumento: primero, lanzaron la candidatura de un cuarto candidato, Pedro Yanzi Ferreyra, exdecano de Derecho, enemigo político de Franja Morada y peronista histórico con buenos vínculos con el oficialismo provincial. ¿Qué sentido tiene permitir un nuevo postulante si hay consenso para respaldar a un aliado? Segundo, y esto es clave, un delasotista confeso como Gustavo Irico trabajó durante toda la campaña para tumbar al kirchnerismo. Es más, en el verano, durante el centenario del Hospital Nacional de Clínicas, el decano de Ciencias Médicas le jugó una mala pasada a Scotto: sin avisarle, invitó al acto al gobernador. La todavía rectora, es noble reconocerlo, no se achicó y, si bien pareció algo descolocada por su falta de experiencia en este tipo de roces, en ningún momento intentó dar un paso al costado en esa, para ella, fatídica mañana. Pero esa actitud beligerante desapareció de manera sorpresiva.De buenas a primeras, el delasotista Irico decidió abortar su candidatura, con la mayoría de sus delegados corriéndose hacia Tamarit. En el peronismo, afirman ahora, con cierto desconcierto, que Irico le envió un e-mail a De la Sota antes de su renuncia, en el que decía que estaba todo listo, se supone que para su candidatura. Y que el gobernador le dijo que contara con él si necesitaba gestiones.Desde la pura lógica, la situación no se entiende bien. Obviamente, tras este extraño paso de minué del médico, se tejieron numerosas especulaciones, la mayoría de las cuales no pasa de la categoría "acusaciones sin pruebas". El candidato que no fue. Las situaciones insólitas o, al menos, poco esperables no terminan allí. Cuando se abrió el proceso para renovar autoridades en la Casa de Trejo, dirigentes de primera línea se involucraron de lleno, en especial en el peronismo. En el Centro Cívico, De la Sota instruyó a su jefe de Gabinete, Oscar González, para que pusiera las manos en esa masa.Hubo contactos del oficialismo provincial con el radicalismo para armar un frente opositor a Scotto y los kirchneristas. En un primer momento, surgió una idea que se puede considerar algo alocada, pero que tuvo su tiempo de encanto. Ese proyecto tenía como eje llevar como candidato a rector de la Universidad Nacional de Córdoba a Rubén Martí, exintendente de Capital. Es más, se realizó una reunión de dirigentes de primera línea a la que asistieron, entre otros, el intendente Ramón Mestre y el propio Martí.Allí se hizo el ofrecimiento, según confirman voceros del radicalismo y del peronismo.Las fuentes indicaron que al comienzo, el exintendente se mostró proclive a la aceptación, aunque luego el entusiasmo se frenó.De tal manera, quedaron conformados dos frentes: el kirchnerista, con Tamarit, y el opositor, con Blanco como líder. Hasta aquí, el delasotismo sostenía a Blanco y estaba en muchas conversaciones. Ello contrastó con la actitud más pasiva de Mestre, que durante todo el proceso permaneció distante. Listas incompletas. Mientras tanto, De la Sota siguió fiel a su estrategia de disparar munición gruesa a los Kirchner y vaticinó un "Rodrigazo", haciendo suyas algunas palabras del economista Roberto Lavagna, con quien cenó la semana pasada en una mesa que tuvo como anfitrión a Hugo Moyano. La lista del peronismo provoca discusiones y algunos enigmas que, aunque repetidos, no dejan de llamar la atención: el principal es saber si De la Sota y sus mensajeros podrán convencer a Olga Riutort de incorporarse a la lista del peronismo cordobés. Ese deseo es compartido por Juan Schiaretti, quien encabezará la nómina de diputados nacionales.¿Le pedirá Schiaretti a De la Sota que presione a Adriana Nazario –pareja del gobernador– para que también forme parte de esa boleta? El viernes, De la Sota intentó desvincularse del tema y dio a entender que ni Nazario ni la vicegobernadora Alicia Pregno serán candidatas en los comicios legislativos de octubre. La afirmación sobre Pregno tal vez se vincule con la intención de desarticular un rumor que indicaba que la vice sería candidata a diputada y que su lugar no sería ocupado por Carlos Alesandri –reemplazante natural en la Legislatura– sino por un ministro que renunciaría al Ejecutivo para asumir en la Unicameral, cosa para la cual fue elegido pero que nunca desempeñó por el llamado de De la Sota a incorporarse al gabinete. A su vez, el radicalismo enfrenta una serie de dilemas importantes y, por el momento, hay más dudas que certezas. En principio, se puede reafirmar que es muy complicado que exista una lista "oficial" del partido, con Oscar Aguad como primer candidato. Por lo tanto, la interna en las primarias de agosto aparece como inevitable.Algo similar ocurre en el juecista Frente Cívico, desde donde calificadas voces, entre las que se encuentra el presidente del partido, Ernesto Martínez, aseguran que la boleta para las elecciones de diputado nacional se resolverá con "democracia interna y sin dedo, ni arreglo previo".Es la hora de las negociaciones. Un clásico de los tiempos que anteceden a las definiciones de candidaturas a cargos electivos.

