Una vida noble
La codicia es el enemigo a derrotar para tratar de hacer algo hermoso con nuestras vidas. Ángel Stival.
En la celda de una cárcel londinense donde esperaba por un pedido de clemencia improbable, Roger Casement, nacido en Dublín de padre protestante y madre católica, repasaba el camino que lo había llevado a la pena de muerte por traidor. Recordaba su pasión juvenil por África y su adhesión sin condiciones al objetivo proclamado por los folletos relacionados con el comercio marítimo del Imperio Británico: llevar el progreso a pueblos detenidos en la prehistoria y sumidos en el canibalismo. El buen Roger empezó a sospechar que algo andaba mal cuando descubrió que sus compañeros de oficina intercambiaban miradas burlonas y comentarios acerca de si era un tonto que creía en esas tonterías o un vivo que las proclamaba para hacer méritos.Esa inquina no le impidió embarcarse al Congo, deslumbrado por el proyecto del rey Leopoldo II de Bélgica, a quien por entonces consideraba "el gran monarca humanitario, empeñado en acabar con esas lacras que eran la esclavitud y la antropofagia".Pronto descubrió que todo lo que interesaba del Congo era su caucho y que, para que las poblaciones nativas lo entregaran, se cometía toda clase de iniquidades.Aun así, aceptó como una obligación profesional la misión a la Amazonia, donde encontró una realidad similar por el mismo motivo –el caucho– y a un periodista, Benjamin Saldaña Roca, perseguido por sus revelaciones. A Roger le habría gustado decirle, si lo hubiese encontrado: "Ha hecho usted algo hermoso y noble de su vida, señor". La novela El sueño del celta , del premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, de la que se ha extraído esta historia, tiene múltiples entradas y facetas. Pero el entusiasmo de Roger y su amargo final son emblemáticos. Muchos jóvenes –políticos, militares, periodistas, médicos, abogados, etcétera– salen al mundo armados de principios en los que les enseñaron a creer y rebotan en forma penosa con una realidad bastante más sórdida. El lejano drama de la dualidad de Roger y los que vemos a diario en la actualidad tienen un catalizador común: la codicia, capaz de sacar lo peor del ser humano. Sin embargo, y ésa es la esperanza, siempre aparecen aquellos que toman la simple bandera de tratar de hacer "algo hermoso y noble de su vida".

