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Una mujer, las mujeres

Y todos los días, además del 8 de marzo, nuestra vecina hace lo que puede para que los chicos que se quedaron pegados a la bolsita encuentren el camino a casa. Susana Fiorito.

08 de marzo de 2011 a las 09:31 a. m.
Por Susana Fiorito, de la Biblioteca Popular de Bella Vista, Córdoba
Una mujer, las mujeres

Te quiero tanto como todas las gotas de lluvia que cayeron en el mundo, caen ahora y quedan por caer. Para mi familia, que se compone de los hijos de la panza. Y los hijos del corazón.Y los que tratan de encontrar el camino a casa. Esto lo escribió una vecina, mujer, claro, en la salita Mundo Mágico de la Biblioteca Popular de Bella Vista. No era un 8 de marzo; ella es mujer y quiere, ama, todos los días. No necesita un Día de la Mujer, aunque le gusta que le regalen una vincha, un cinturón, un prendedor y, como muchos, se angustia a fin de mes cuando tiene que hacer magia para pagar la tarjeta.Ella no sabe que este día se llamó en un principio Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en memoria de obreras huelguistas que murieron asesinadas en una fábrica de los Estados Unidos. Lo que sabe es que hoy tendría que recibir algún regalo, porque en estos tiempos muchos medimos el amor y la gratitud con la vara del mercado.Lo que ella sabe –todos los días, además del 8 de marzo– es que sus chicos tienen que comer, tienen que ir a la escuela. Que se enferman y se lastiman y en el hospital hay que esperar horas y días. Que la bolsita de pegamento y el porro se consiguen muy fácilmente en Bella Vista.Y todos los días, además del 8 de marzo, nuestra vecina hace lo que puede para que los chicos que se quedaron pegados a la bolsita encuentren el camino a casa.Hay algo que no anda, algo que "hace ruido" en esta sociedad que ¿festeja? el Día de la Mujer estimulando un supuesto festín de regalos, mientras las mujeres concretas, que quieren tanto a sus hijos como todas las gotas de lluvia que cayeron en el mundo, esperan que sus hijos encuentren el camino de vuelta de la bolsita o del porro. En los barrios "marginalizados" de todas las ciudades argentinas hay un dealer (vendedor de droga) por cuadra, con auto último modelo. Y hay muchos vecinos y vecinas que no tienen trabajo o que ganan miserias y esperan a alguno de sus chicos.Esto tiene que cambiar. ¿Qué podemos hacer, cada uno de nosotros?