Un servicio esencial y caro
Aguas Cordobesas SA presentó un estudio de costos por el que solicita un aumento en la tarifa del servicio de agua potable que distribuye en la capital provincial. Miguel Nicolás.
Aguas Cordobesas SA presentó un estudio de costos por el que solicita un aumento en la tarifa del servicio de agua potable que distribuye en la capital provincial. Hay que analizar la situación antes de considerar dicha solicitud. Aguas Cordobesas es concesionaria del servicio de potabilización y distribución del agua para la ciudad de Córdoba desde 1997.En 2006, el actual gobernador José Manuel de la Sota renegoció el contrato original. Entre otras cosas, le condonó a la concesionaria el canon por la concesión, de forma retroactiva y para el futuro.Además, le otorgó un subsidio por 22.200.000 pesos para que mantuviera la tarifa durante 2006-2007 y para que realizara obras previstas en el plan de inversiones de dicho período, que la empresa debía afrontar con sus recursos.También se le reconoció un incremento del 15 al 18 por ciento a partir del 1º de enero de 2006, es decir, con retroactividad.Asimismo, la obligaba a instalar la totalidad de medidores domiciliarios en las zonas 06 y 07 para fines de 2007. Como plan de inversión 2008-2010, debía instalar 100 mil medidores y renovar 150 mil conexiones domiciliarias. Desde 2010, tenía que colocar cinco mil medidores anuales.A julio de 2012, había sólo 95.384 medidores.En cuanto a la tarifa, ante la falta de medidores, se dividió la Capital en segmentos de acuerdo con el valor de la tierra y los metros cuadrados construidos para las zonas residenciales, como principio de solidaridad. O sea, los barrios donde la tierra vale más pagan una tarifa mayor que aquellos donde vale menos.Se fijó para el servicio medido que el usuario pague lo mismo que estaba pagando por 25 metros cúbicos (m3) de agua por mes y desde ahí, por el exceso de consumo, una tarifa escalonada cada 10 m3 de consumo.Así, en un mismo barrio, un vecino con un terreno chico paga una tarifa y un vecino con un terreno mediano o grande paga una mayor por dichos 25 m3. Eso es inaceptable para un servicio medido, donde debería cobrarse un cargo fijo y de ahí en más el consumo excedente.El resultado: no se garantizó que la tarifa sea justa, equitativa y proporcionada, de acuerdo con lo establecido en la Constitución Nacional; más aún por tratarse de un servicio esencial cuya prestación es monopólica.El convenio establece la forma de actualización de la tarifa. Explicita que cada seis meses, sólo expresando aumento de costos, se puede pedir la readecuación de la tarifa de forma retroactiva al inicio del período de ajuste, algo que con seguridad envidia cualquier empresa privada o empleado.Un incremento de tarifa incluye el mismo aumento a lo abonado en concepto de "cargos", entre los que se cuentan las notificaciones y avisos que integran el denominado Ciclo de Cobranzas, a veces con valores elevados y poco razonables.El decreto 1.284, de 2010, crea un cargo del 18 por ciento sobre la tarifa de agua para la instalación de los medidores, ahora a cargo de los usuarios, con lo que se anula lo firmado previamente.La lectura del servicio debería hacerse en forma mensual y no bimestral, como lo hace la prestataria para evitar gastos y cobrar más por los excesos de consumo.Aguas Cordobesas SA tiene una concesión por la que no paga canon alguno y lo que debía invertir en medidores se carga a los usuarios por decisión del Gobierno.La concesionaria no sólo no cumplió con sus obligaciones sino que tampoco fue sancionada nunca por el ente de control.Antes de discutir un nuevo aumento de tarifa, debemos analizar estas y otras cuestiones pendientes de la concesión.

