Temas del día:

Sin cambios de fondo en el caso “holdouts”

Lo concreto ahora es que Argentina está en default y sólo se aminorará el impacto en la economía real cuanto más rápido se salga de esa condición.

06 de agosto de 2014 a las 12:02 a. m.
Franco Tealdi*
Sin cambios de fondo en el caso “holdouts”

El miércoles 30, apodado en la plaza financiera "Día D", luego de la conferencia del ministro de Economía Axel Kicillof, el título que estaba a la orden del día en los medios de comunicación fue : "Fracasó el acuerdo del Gobierno con los  holdouts" . Hasta ahí, todo normal, pero lo que llamó la atención era el grado de sorpresa de todos aquellos que se encargaban de transmitir la noticia y, a su vez, de aquellos que la digerían. Pues bien, de lo que no se percató la mayoría es de que desde un primer momento había nulas posibilidades de que el título fuera otro, puesto que un acuerdo entre dichas partes era una odisea casi imposible. El Gobierno, por el condicionante de la ya tan famosa cláusula Rufo (sigla en inglés de derechos sobre futuras ofertas), no podía ofrecer otra cosa más que el ingreso al canje de deuda en igualdad de condiciones que el resto de los acreedores . Y los holdouts, por su parte, obviamente nunca iban a aceptar dicha propuesta por la lógica razón de que tienen una sentencia a su favor, que obtuvieron luego de años de batallas judiciales y millones de dólares en honorarios de abogados, justamente por rechazar entrar a dicho canje.Entonces, lo concreto ahora es que Argentina está en default y sólo se aminorará el impacto en la economía real cuanto más rápido se salga de esa condición.La única posibilidad de que eso ocurra es mediante un stay (medida cautelar que suspende el fallo y libera fondos bloqueados, que son propiedad de los bonistas del canje), que en palabras de Griesa sólo se otorgaría a través de un pedido de los holdouts .Para que ese pedido llegue, la única posibilidad que existe es por un acuerdo entre priva dos. Es decir, que una tercera parte –ya sea banco, fondo de inversión, empresa o mix de ellos– compre la totalidad de bonos en manos de los fondos litigantes y esté dispuesta a pedir por el stay , al menos hasta 2015, para luego sentarse a negociar con la Argentina una vez caduca la cláusula Rufo. Es de destacar que en dicha ges tión no puede participar el Gobierno nacional, ni de manera directa ni indirecta, ya que cualquier presunción de intervención por parte del Estado argentino daría paso a la ejecución de la temida cláusula. A partir de ahora, vendrán rumores de toda índole, muchos de ellos tendientes a sacar algún beneficio aprovechando la volatilidad de los mercados, que por estos días van moviéndose con fuerza al compás de las noticias.Es importante insistir en que cuanto más se demore este acuerdo en llegar, mayores serán los daños en una economía real doméstica ya en recesión y con tasas de inflación superiores al 40 por ciento.

*Analista y asesor financiero, investigador del Centro de Estudios Libre