Silencio o muerte
Los carteles del narcotráfico manejan ciudades enteras, comprando a autoridades y ciudadanos comunes.
Un informe del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, su sigla en inglés) que alertaba recientemente que el crimen organizado ha puesto al periodismo de México en vías de extinción.No se refería solamente a la tragedia de 22 periodistas asesinados en lo que va del gobierno de Felipe Calderón, a los ocho desaparecidos y a los muchos exiliados, sino a la devastadora autocensura que campea entre periodistas y medios, que intentan de este modo no ser blanco de la violencia.El informe del CPJ, que es producto de cuatro años de investigación sobre este tema, se titula "Silencio o muerte en la prensa mejicana". Denuncia que la delincuencia y la corrupción, en un contexto de impunidadsistemática, están destruyendo al periodismo local.México se ubica así como uno de los países más letales para la prensa y uno de los peores en materia de investigación y esclarecimiento de delitos contra periodistas.El argentino Carlos Lauría, coordinador del Programa de las Américas del CPJ, señaló en declaraciones publicadas por la agencia DPA, que ciudades enteras, como Reynosa, estado de Tamaulipas, ya están controladas por las mafias del narcotráfico. La corrupción no alcanza solamente a funcionarios, policías y jueces, sino a todos los ciudadanos. El taxista, el quiosquero, la señora que barre la vereda y los periodistas también, todos pueden estar comprados por más o menos dinero para dar información a los carteles.En el caso de los medios de prensa, periodistas y empresarios suelen aceptar el pago para manipular información y no tocar temas como asesinatos mafiosos y secuestros.Reporteros Sin Fronteras, por su parte, habla de "hecatombe" cuando informa sobre la muerte de dos periodistas mejicanos en julio pasado. También remarca que la impunidad (producto de un Estado ineficiente a la hora de castigar estos crímenes) tiene un peso determinante en el aumento de la violencia.Se ve claramente que la metodología de los carteles es similar a la de las tiranías, cualquiera fuera su signo, cooptar mediante el dinero y el terror a todos, de forma tal que cada ciudadano se convierte en posible entregador, sin dejar de ser por esto una potencial víctima.

