Revaluación de tierras rurales
Dicho impuesto está formado por el básico y por los fondos no tributarios, creados por el Ejecutivo.
Ante la inminencia de una probable revaluación de tierras rurales, anunciada por la Provincia de Córdoba, considero de suma importancia que la Legislatura trate el proyecto de ley presentado por Aurelio García Elorrio, que pone blanco sobre negro en los componentes del Impuesto Inmobiliario Rural. Dicho impuesto está formado por el básico y por los fondos no tributarios, creados por el Ejecutivo. El proyecto elimina esos fondos que hoy conforman casi todo el monto y que no son coparticipables con los municipios y las comunas. Distorsionan por completo la esencia del impuesto. Al suprimirlos, los municipios se verían beneficiados a través del reparto de todo lo recaudado, cosa que ahora no sucede; sólo se coparticipa una mínima parte.Además de esta medida, el proyecto propone crear una escala progresiva en los valores que se aplican en las alícuotas, según la superficie de los campos. Esto haría que pequeños y medianos productores no se vean afectados por el aumento de las valuaciones y a la vez la Provincia podría recaudar sin problemas.Si tratamos de igual manera a quienes son distintos, como lo hace hoy la ley tributaria, en vez de ser justos provocamos una gran iniquidad y no cumplimos con un principio básico en materia tributaria: respetar la capacidad contributiva.Esta progresividad no deja afuera a nadie por tener una hectárea más o menos, sino que contempla franjas de superficie con alícuotas graduales. Dice el proyecto: "Por ello, proponemos un cambio que consiste en agregar rangos para la aplicación de alícuotas diferenciadas por cantidad de hectáreas. Una alícuota que se paga por las primeras 200 hectáreas, otra por las que superen esas primeras 200 y hasta las 500 hectáreas, otra por las que superen esas segundas 500 y hasta las 1.000 hectáreas, y una última por las que superen las 1.000. De esta manera, un contribuyente con 250 hectáreas pagará un monto por las primeras 200 hectáreas y otro un poco mayor por las restantes 50. Un contribuyente con 800 hectáreas tendrá una alícuota para las primeras 200 hectáreas, otra alícuota para las segundas 300 hectáreas y otra para las restantes 300 hectáreas".Además de cuidar la producción, debemos resguardar a los productores y la gente de campo, que son quienes forman la trama social del interior provincial y dan vida a los pueblos. * Ingeniero en Producción Agropecuaria

