Razones para celebrar el centenario de la Caja
La creación de la Caja refleja un alto compromiso del sistema político con el progreso y la equidad social, en medio de profundas transformaciones. Osvaldo Giordano.
El 26 de noviembre de 1913, la Legislatura de la Provincia sancionó la ley número 2.301, que estableció las bases del sistema previsional para los servidores públicos, administrado por la actual Caja de Jubilaciones, Pensiones y Retiros de Córdoba.
La documentación histórica sorprende al mostrar la calidad del debate y el elevado nivel de participación pública que precedió a la sanción de esta norma.
La creación de la Caja refleja un alto compromiso del sistema político con el progreso y la equidad social, en el marco de profundas transformaciones por las que transitaba la Argentina en esa época.
El proceso, desde sus inicios, fue muy complejo debido a las tensiones contradictorias con las que tuvo que lidiar. Por un lado, incidió la legítima aspiración de brindar más y mejor cobertura a la población que integra la tercera edad. Por el otro, la necesidad de garantizar sustentabilidad financiera, considerando plazos que escapaban al reducido horizonte temporal sobre el que transita la política.
Finalmente, desde el origen del sistema, estuvieron presentes las presiones sectoriales que buscaban imponer condiciones por encima del interés general.
A lo largo de los 100 años de historia, los aciertos y los errores, los éxitos y los fracasos, los acuerdos y los conflictos, en la mayoría de los casos, estuvieron relacionados con la capacidad para lidiar con estas tensiones.
Fecha relevante. Por eso me permito destacar la trascendental relevancia que tiene la calidad de la política para el desempeño del sistema previsional.
Así como los logros acumulados son un derivado de la racionalidad, de la sensibilidad social y de la capacidad de diálogo y búsqueda de consenso, es fácil demostrar que los errores están asociados a la improvisación y a la falta de rigurosidad científica.
El centenario puede ser asumido con indiferencia e, incluso, puede ser desperdiciado con una celebración sin sustancia. Pero también es la oportunidad para analizar logros y entender las razones de los fracasos.
Estoy seguro de que una apropiada lectura de las muchas lecciones que nos ha dejado esta frondosa historia nos ayudará a construir un mejor futuro. Junto con el equipo de trabajo que me acompaña en la gestión de la Caja, asumimos con entusiasmo la instancia histórica que nos toca vivir.
Nuestro compromiso no sólo es seguir trabajando para ofrecer mejores servicios a los afiliados y beneficiarios, y garantizar una administración transparente y austera de los recursos. También entendemos que es nuestra responsabilidad promover que la celebración del centenario sea un factor que convoque aportes de los diferentes sectores en favor de la continuidad y el perfeccionamiento del sistema. El anhelo es lograr que nuestra generación esté a la altura de las circunstancias.
Estamos convencidos de que del debate amplio, democrático, serio y racional van a surgir las estrategias que nos permitirán que dentro de 100 años se valoren, así como hoy reconocemos a quienes hace un siglo fundaron el sistema, la capacidad y la valentía para enfrentar con éxito los enormes desafíos que subyacen en la previsión social.
*Secretario de Previsión Social de la Provincia de Córdoba.

