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Quiénes y cuándo

Ninguna mujer iba a ver una película de Delon sin hacerse la toca. Todo bien. Daniel Salzano.

19 de enero de 2013 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Quiénes y cuándo

Ninguna mujer iba a ver una película de Delon sin hacerse la toca

El día 8 de noviembre de 1935, consta en actas, en la maternidad pública de Sceaux, a tiro de piedra de París, nace un bebé a quien sus padres bautizan con el nombre de Alain tras sostener una disputa extraordinaria. La madre quería llamarlo Jean, como el padrino, el único miembro pudiente de toda la familia.El padre –un bala perdida que vivía de la caza, de la pesca y de una carpintería que carecía de martillo, cepillo y tenaza porque los había empeñado para alimentar su loca pasión por los caballos– quería llamarlo Baltasar, como Baltasar Desmoulins, un jockey de muñeca brava que, en 1935, gozaba de las simpatías de toda la nación burrera.Al final, terciando en la disputa, el párroco de Sceaux propuso Alain y el combate resultó nulo.8 de noviembre: Escorpio.Escorpio: los mirás a los ojos y meten miedo. Hija y nieto de corsos camorreros. Los padres de Alain Jean Baltasar Delon se separaron en 1941. Tormentosa, escandalosamente. El hijo estaba de parte de la madre, pero la madre estaba de parte de sí misma, por lo que Alain acabó internado en un colegio de curas. De las Escuelas Pías pasó al Santo Tomás, del Santo Tomás al La Salle, del La Salle al Pío X y del Pío X a la comisaría, porque a Escorpio le encantan los 10 mandamientos pero por la parte de atrás.O sea, un hijo de la calle: cinco internados al hilo, una estancia infortunada en la casa del padrino y una muy significativa fuga con todo lo clavado y lo plantado cuando supo que su madre iba a casarse de nuevo.Madame Delon, sépase, era un soberbio ejemplar de lunática brillante y peleadora. Una hija de corsos camorreros que, mientras vivió, mantuvo con su hijo una oscilante relación de puching ball : se peleaban para reconciliarse y se reconciliaban para pelearse.Fue ella quien le inculcó los principios esenciales del juego de la vida:1) En primer lugar, la amistad. Después, nada de nada.2) Las mujeres sólo sirven para el amor, chéri , y el amor, como la electricidad, muchas veces se corta.3) No te mueras nunca. Que se mueran los demás.4) Si tenés ganas de llorar, que no te vean.5) La vida es un riesgo. Mejor dicho, el riesgo es la vida.Todo lo que siguió a continuación figura en cualquier enciclopedia de cine: a los 14 años lo bajaron de una oreja de un barco carguero donde se había escondido para viajar a Nueva York, y a los 17 años se presentó como voluntario para participar en la Guerra de Indochina. Lo aceptaron.Permaneció tres años bajo bandera y cuando regresó, por prepotencia de trabajo, había incorporado un nuevo mandamiento al reglamento de su existencia:6) Utilizarás con la eficacia de una mantis religiosa el vaivén del cierre de tu bragueta. Hasta los indios usan calzoncillos. La verdad es que estaba bueno Delon cuando finalizó sus obligaciones militares. Tan bueno que, instalado por cuenta propia en los andurriales de Marsella, hacía la diaria negociando indistintamente con ellos y con ellas. 7) "Contra el sexo no se debe luchar. Ni dejarlo ir" (Giacomo Casanova). Y ahora, la verdad ¿desnuda? Llegó al mundo del biógrafo porque se cepilló a un par de vejetes relacionados con la cosa. Y es que el muchacho, hablando mal y pronto, era como un dios.Después, instalado en París con todos los honores, le enseñaron a tomar el té manteniendo el meñique sosegado y le aconsejaron que, contra su estilo habitual, le convenía utilizar ropa interior.Hasta los indios usan calzoncillos, Alain.8) Sólo la ropa interior separa a los hombres del sexo.Le hicieron una prueba cinematográfica en los estudios de la Victorine y el resultado confirmó lo que cualquiera podía intuir a esas alturas: no servía para las películas, pero era extraordinario para el cine.Inició su carrera haciendo de pibe de los mandados y/o de hermosura circunstancial: lo cierto es que la cámara lo enfocaba y se ponía como loca.Hablando al tuntún, la prensa del corazón le dedicó un par de notas comparándolo con James Dean. Una locura. Delon estaba dispuesto a todo, menos a la rebeldía. Romy, veloces los dos besos de sus pies. ¿Un solitario? Por ahí vamos mejor. Un solitario sentado en la figura del silencio. Y en eso, en un movimiento orquestado a lo bestia para hacer saltar los ejes de la taquilla, lo emparejaron con Romy Schneider.Romy Schneider, eras más blanda que el agua, que el agua blanda.Los reunieron para hacer una obvia película de sábado a la noche y, cuando terminó el rodaje, ambos estaban flechados. Escorpio no enamora, Escorpio flecha.Justo, justo, la mina que me gustaba a mí.Ella lo miraba como al rey de oros y él, de paso, presionó la palanca para salir catapultado a la estratosfera de la popularidad.9) Si nunca haces nada por nadie, te será ahorrada la tragedia de las relaciones humanas.Se comprometieron en 1959, rodeados por un remolino de cholulos cuya imagen, fotografiada por Paris Match, recordaba a un desfile del 14 de julio.No tengo tiempo ni espacio para ocuparme de la Schneider, que en paz descanse, pero voy a decirles una cosa: el 15, la niña bonita, debería llamarse como ella.Cuando él la dejó plantada, ella sintetizó el desgarro con una definición que parece el título de una canción de Lennon: "Alain es un hombre de muchos corazones". El club de los vejetes en acción. Tras la separación, el rey del zoncillolca enhebró el rodaje de dos películas que lo convirtieron en un mito: A pleno sol y Rocco y sus hermanos . A la primera la dirigió Clement y a la segunda Visconti. Pregunta: ¿cómo fue que Visconti, genio totalizador del cine italiano de los '60, confió el rol decisivo de la película a un novato? Respuesta: adivinaron.10) El mundo está hecho para los amantes de sí mismos.Tenía figurinista propio el hijo del burrero. Y fotógrafo. Y maquillador. Y, cada vez más parecido a una navaja, creó una línea de perfumes con su nombre. El eslogan estaba regalado: "Delon, Delon, qué grande sos".Rodaba un promedio de tres películas anuales que, cuando se estrenaban en Córdoba, disparaban el movimiento de los salones de belleza. Ninguna mujer iba a ver una película de Delon sin hacerse la toca.El 13 de agosto de 1964, aún con las bombachitas de Romy Schneider puestas a secar en la canilla de la ducha, el emperador de la taquilla se casó con una desconocida, Nathalie Marthélemy, Nathalie Delon, que lo convirtió en padre de un varón, Anthony. Estaba cantado: la pareja se disolvió tras imponentes balaceras conyugales y Anthony, con los años, acabó prontuariado en la Interpol.11) Si un hombre renuncia al amor por el poder, tendrá mucho poder. Tamangos abrochados con perlitas. Tenía 33 años, una Maserati negra de dos plazas y una íntima amistad con Massimo Bianquini, el capo de la prostitución organizada de Pigalle. Si le preguntabas por la causa de su amistad con el mafioso, aparecía un gorila y te abría el cráneo en cuatro gajos. De los negocios paralelos de Delon se murmuraba mucho. Pero nadie era capaz de contarle las cicatrices.En París, durante las peleas de Monzón, se sentaba en el ring side, fumando un puro. Y cuando viajó en un vuelo privado desde Francia para ser entrevistado en Buenos Aires por Mancera, Delon, por Canal 12, se parecía a un Brummel de los Campos Elíseos: llevaba una corbata sembrada con pepitas de oro, calzaba tamangos abrochados con perlitas y es probable que le pagaran el cachet con billetes nuevos y perfumados. El hermoso Brummel de los Campos Elíseos volvió a dar muestras de su instinto de gato prodigioso cuando, con la misma celeridad que abandonó las bombachitas de la Schneider (¡húmedas aún!), varió su registro de castigador sentimental para convertirse en un campeón del cine negro, un solitario taciturno cuyo máximo grado de ternura consistía –antes de salir con el chumbo debajo de la axila– en llenar con alpiste la cazuela del canario. Títulos para pegar en el álbum: El samurai , El círculo rojo , Crónica negra , Dos hombres en la ciudad , Adiós al amigo .Que Dios me perdone, pero jamás hizo ni haría nada mejor. Lo que sucedió fue que, con el cambio de género, las chicas dejaron de ir a la peluquería para asistir a sus estrenos. No valía la pena porque al final moría. Por contrato. Delon sufría y se desplomaba. Y permanecía inmóvil sobre el asfalto, como una pelota sobre un resumidero. 12) "Ni siquiera la muerte me calmaría" (Kenneth Koch).¿Es que a esta altura de la nota hay algún lector interesado en conocer las películas que circularon sin pena ni gloria en los últimos años de su vida?¿Es que hay alguien interesado en hablar del cine francés del último cuarto de siglo?Espero que no. Eres el mismo y ya no eres, adiós. Final: Delon ya anda haciendo guantes con su octogésimo aniversario y cada tanto se presenta en la televisión –como gloria invitada– y confiesa a viva voz que se siente un hombre desgraciado. O sea: lento, olvidado, viejo y prófugo de sí mismo. 13) Prepárate, hijo mío, porque en algún momento tendrás que abandonar el futuro.En el último ejercicio comercial su línea de productos facturó una docena de frascos de colonia y un centenar de cremas astringentes.Tampoco existe, en el área peatonal, la boutique que llevaba su nombre. Tengo un traje marrón salido de sus perchas. Cada vez que me lo pongo me enamoro, pero me duelen los sesos.Es terrible, Alain, pero la única duda que nos queda es saber cuál de los dos morirá primero.Cada vez que veo los calzones de un angelito en las vidrieras de Caro Cuore, pienso en Romy Schneider.

Todo bien

Una docena de vecinos / se manifiesta en la plaza mayor / a los pies del Padre de la Patria / con tarros vacíos & un bombo de alquiler / si yo fuera verdaderamente un buen escritor / les haría escuchar con claridad la banda de sonido: scrak scrak scraaacccczzGUMM GUMMMM.

A la misma hora / una mujer que parece dos mujeres / intenta que su hija / una criatura / no se escape / le da tirones / la sacude / le dice / oíme bien / mocosa / al final consigue hacerla llorar / si yo fuera verdaderamente un buen escritor / les haría escuchar con claridad / el sonido de las lágrimas de la gente que no le hace mal a nadie.

Si yo fuera verdaderamente un buen escritor / podría hacerles escuchar los sonidos de la mayoría silenciosa / un hombre que pregunta dónde queda la calle Independencia / un muchacho que entra silbando al mingitorio / gente traviesa y errante / que camina por el mundo / y desaparece / pasa un tipo y me saluda / hola loco / ¿todo bien? / yo le contesto / todo bien.

Montado sobre una pata de palo / el mendigo más viejo de la ciudad / gira alrededor de sí mismo / los perros ladran / es asombroso / que no comprendamos todavía / el lenguaje de los perros.

A todo esto / deberá agregarse / el zureo de las palomas / se dice zureo / cualquiera puede imitar a una paloma / basta con expandir las fosas nasales / cerrar el diafragma / y decir cucurrucucú.

Faltan exactamente 10 meses / para las próximas elecciones / y si yo fuera verdaderamente un buen escritor / tendría que hacerles escuchar con claridad / el sonido de la historia que se cuela por los intersticios de la vida / Faltan 10 meses / y nadie se atreve a conjugar en voz alta el verbo libertad.

Todo lo que hacemos es ir y venir / con nuestros innúmeros pasitos / esperando que pase el chofer de Dios / y nos lleve a casa.