Temas del día:

Quiénes y cuándo

Cuerpo a cuerpo. La del músculo invertido. Años difíciles. Las predicciones del Capitán Zodíaco. Daniel Salzano.

23 de julio de 2011 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Quiénes y cuándo

Cuerpo a cuerpo

Por aquellos días me contentaba con cerrar un ojo y clavar un cuchillo en el árbol de la esquina. Eso y dormir la siesta con mi viejo.

Por aquellos días, los almuerzos no se terminaban si mi papá no comía una naranja y después contaba la historia del “Mono” Cresencio, primer pugilista sordomudo de Alta Córdoba. “El Mono” se había puesto tan nervioso el día del debut que la pelea no pudo comenzar hasta que terminó de llorar en el vestuario. Papá se ubicaba contra las cuerdas en un rincón del comedor y, como Cresencio, se cubría la cara con los guantes mientras lloraba como si fuese un sordomudo. Buuuuu Buuuuuuu. La historia era buena porque al final Cresencio ganaba por knock out.

Recién entonces íbamos a dormir la siesta.

Sobre la cama doble del dormitorio grande, nos acostábamos de perfil, apuntando para el mismo lado con las rodillas recogidas. La cama grande tenía hechuras de transatlántico, olía a monedero de inmigrante y debajo de un crucifijo de madera resplandecían tres barrotes niquelados.

Mi papá conservaba en medio de la espalda la huella de dos ventosas entrelazadas entre sí como dos aros olímpicos. La historia de las ventosas era tan buena como la del “Mono” Cresencio, pero no la contaba muy seguido porque le hacía acordar a la nona. O sea, su mamá.

Yo le pasaba la mano por debajo de la axila, él la trasladaba hasta dejarla apoyada sobre el pecho y, mientras se dormía, yo contaba los latidos. El corazón de mi papá era como un libro que se podía leer en cualquier lado. Después me dormía yo y Dios, desde un rincón del ring del comedor, contaba los latidos de la humanidad.

Un día, a punto de dormirse, papá me dijo:

–Lo que te voy a decir ahora lo vas a recordar toda la vida.

Pero se durmió antes de decirlo. O tal vez me lo dijo y yo lo olvidé. O sea: una línea que nunca escribiré. En síntesis: todo el mundo estaba con alguien y yo estaba con papá, prácticamente estampado contra la huella profunda de los dos aros olímpicos.

Por estos días, las cosas han cambiado: ya no dormimos de espalda. Él me mira y yo lo miro aunque no podemos vernos. Él es un niño y yo soy un viejo. Daría cualquier cosa por haber sido el primer escritor sordomudo de Alta Córdoba. Y también daría cualquier cosa por volver a escuchar el llanto del “Mono” Cresencio. Mi papá fue el hombre más hermoso que jamás he conocido.

Años  difíciles

Cada vez que íbamos a pedir trabajo / con el diario plegado debajo de la axila / una mujerona madura y corpulenta / de brazos blandos / blancos / y uñas convexas / nos entregaba una solicitud / si eras argentino / al lado del nombre / ella trazaba un tilde verde / con forma de navaja / abreviando: la de 1977 fue una época difícil para los inmigrantes argentinos.

Parecía la ocurrencia de un idiota: nos habíamos tirado media vida / aprendiendo de memoria el teléfono de los bomberos / el del cine Gran Rex / media vida aprendiendo que Rivera Indarte era paralela a Tucumán / y que para llegar a la Ciudad Universitaria había que tomar la J / pero eso / en Madrid / no nos servía para nada.

La primera vez que nos rechazaron la solicitud / dijimos bueno / no es nada más que un contratiempo / la segunda vez dijimos bueno / no es nada más que un contratiempo / pero a la tercera / no dijimos nada / y nos fuimos a tomar un cafecito / cada uno se pagaba el suyo / era lo más bajo a lo que yo nunca había llegado.

Éramos esos inmigrantes casados y con hijos / de cejas espesas / y pasaporte azul marino / que en su vida habían pronunciado la palabra mantequilla.

Nos levantábamos al amanecer / nos afeitábamos / nos bañábamos / nos poníamos una corbata de espíritu cordial / y salíamos a pedir trabajo / llevábamos anteojos oscuros / un poco avergonzados / como queriendo pasar inadvertidos. / Dos meses más tarde / ya conocíamos de memoria el nombre de todas las estaciones del metro de Madrid: / Callao / Ventura Rodríguez / Moncloa / Cuatro Caminos / pero eso / mirándolo bien / era significativo pero tampoco nos servía para nada.

Los martes / porque era gratis / íbamos al museo del Prado / a dejarnos crecer la barba / y a compararnos con el perrito de Goya / el que se ahoga / y no se ahoga / al atardecer comprábamos una barra de pan / y volvíamos a casa.

No hay nada más largo que un día sin trabajo / el desempleo es una mancha que nunca se absorbe / que siempre resbala / es un túnel muy profundo que apunta hacia el centro de la Tierra / de tanto hacer cola y esperar habíamos memorizado el nombre de todos los fasos españoles: / Nobel / Bisonte / Celta / Ducados / Diamante / una vez encontré un cigarrillo en el suelo / quemado hasta la mitad / y lo recogí / Sartre dijo: “No sabemos lo que queremos y sin embargo somos responsables de lo que somos” / pero eso tampoco servía para nada.

La de 1977 fue una época difícil para los inmigrantes argentinos.

Cada vez que por la tele veo a los caballos de Jesús María / con los ojos vendados / resoplando / ebrios de terror / siento ganas de pronunciar un discurso en su homenaje / qué caballos éramos nosotros en 1977 / teníamos chuchos de frío / vendíamos sangre cada dos meses / éramos profundamente infelices / vivíamos al día / ¡y esa venda que nos cubría los ojos!

Una vez / para probar / no dije que había nacido en Argentina sino en Uruguay / no me pusieron un tilde verde / sino colorado.

Cada uno de nosotros llevaba consigo un amuleto / algo que había traído de Argentina: / una estampita de San Cayetano / la foto de un amorcito / un crucifijo / yo llevaba una piedrita con forma de pescado / una piedrita de dos o tres centímetros que había encontrado en Mendiolaza / a veces me la metía en la boca como si fuera una pastilla de menta y caminaba durante horas intentando olvidarme de mí mismo / oh / me decía / a lo mejor no es más que un contratiempo.

La de 1977 fue una época difícil para los caballos argentinos.

La del músculo invertido

Lo mejor consiste en trazar una línea en medio de la hoja / para escribir lo mejor y lo peor / un renglón de cada lado.

A mí lo que más me gusta es cuando el corazón se pone a dar órdenes por la calle San Jerónimo: / ¡entrá al Sorocabana y tomate un cafecito! / ¡dejá una buena propina! / ¡rascate el cuello! / ¡golpeá el vidrio con el puño cerrado! / ¡chicas, chicas! / las chicas son como una tostada con la manteca derretida.

Lo peor es por la noche / antes de dormir / cuando el músculo invertido te da la orden de escribir / y hay que levantarse en calzoncillos / pisar las baldosas heladas / buscar una hoja de papel / y un lápiz. Si soñaste con una mosca escribí pft / y volvé a la cama.

Lo mejor del corazón de 1944 fue Rita Hayworth / Gene Tierney la de 1948 / y Ava Gardner la de 1949 / las tres salieron despedidas como luces de Bengala / como balas de revólver / me las imagino nadando juntas / en la pileta del Parque Sarmiento / o pidiendo tres dulces cucuruchos de crema rusa /en la heladería Soppelsa.

Y ahora agregaría entre las cosas que siguen estando ahí / pero que van desapareciendo: / 1) las medias de lana con el rombo en el tobillo / 2) la estatua del Dante / 3) la luz de los planetas abrevando en el Suquía / y 4) las películas que nos pasaban en la escuela: Chaplin guardaba el pucho en una lata de sardinas y se acostaba a dormir en la bañera.

Entre lo mejor y lo peor está la poesía / la emoción es lo primero / dudo / sin embargo / que la vida / solamente / sea nada más que un disparo de la mejor adrenalina.

Y ahora hablemos de lo peor / lo primero que me viene a la cabeza / es cuando apagaban las luces del hospital / todas las luces / hasta las luces del baño / entonces yo / en la cama / comenzaba a ordenar las calles por abecedario / A de Argandoña / B de Baigorrí / C de Cochabamba / D de Deán Funes / recién cuando salía el sol / sabía si todavía estaba vivo.

Tampoco es bueno que un pibe te ofrezca una estampita / y no lo mires a la cara / o digas mm / esas dos eme son lo peor / lo que pasa es lo siguiente: / uno va creciendo / y cada día sabe más / hasta que algo empieza a andar mal / y empieza a decir mm.

¿Y l’amore? / de l’amore se puede comenzar a escribir en cualquier parte de la hoja / es terrible / doloroso / secretero / un criminal que se fuga todo el tiempo / el amor se atasca como un Citroën / resopla / es un toro / el amor es amor.

Hay veces que Córdoba no se deja / eso es lo peor.

Lo mejor es escribir a toda velocidad / con los ojos vendados / sin red / dejando que los dedos pongan los puntos y las comas / mientras yo permanezco instalado como Flash Gordon al comando de la nave / bajando los platos voladores que pretenden invadir la Nueva Andalucía.

Algunos hombres sufren hambre / glaucoma / acidez estomacal / pobreza / a mí me repartieron las cinco cartas / y las cinco eran corazones / Miguel De Lorenzi / que en paz descanses / esta nota es para vos.

Las predicciones del Capitán Zodíaco

ARIES / Es el único de los signos que ignora que la suerte ya está echada. A favor: sólo los frívolos pueden llamarlos frívolos. En contra: acostumbran a tomar los remedios sin leer el prospecto.

TAURO / Son como aviones de guerra que se desplazan hacia el sol por encima de la niebla. A favor: pueden permanecer días enteros esperando el paso del tren junto a las vías. En contra: cuando pasa el tren, cierran los ojos porque no quieren que los vean.

GÉMINIS / Cuando la madre se les muere, los gemelos se ponen a coser botones y, a propósito, se pinchan los dedos con la aguja. A favor: cuando un gemelo encuentra el hilo, el otro pierde el botón. En contra: y viceversa.

CÁNCER / Todos los nativos de este signo son mujeres y, como tales, tienen la Luna al alcance de la mano. A favor: gobiernan el mundo de los sueños y, cuando corren, llevan sobre la cabeza un aura de bichitos. En contra: cuando hay eclipse de Luna avanzan de costado. Es la única forma que conocen de no llegar a ningún lado.

LEO / A los leones los destroza la fama. Todo el mundo les teme y sólo los cazadores avezados se animan a penetrar en la espesura. Pero los leones no aparecen nunca. Los leones son rayos que no han caído todavía. Tarzán fue el único que le mojó la oreja. Pero Tarzán no forma parte de la mitología griega sino norteamericana. A favor: la majestuosa apostura de la leona del Parque Sarmiento. En contra: cuando la leona intenta caminar sobre las aguas del lago se va a pique.

VIRGO / Borges, que sufrió el signo en carne propia, decía que la perfección es una obsesión infructuosa porque no puede tener hijos. A favor: son incapaces de espiar a través del ojo de la cerradura. En contra: saben que no vale la pena mirar a través del ojo de la cerradura porque se ve siempre lo mismo.

LIBRA / Son tan obsesivos como el burro de la fábula que, atado a una distancia similar entre el heno y el agua prefiere morir de inanición antes de romper el equilibrio. A favor: cuando están solos dibujan corazones en la contratapa de la agenda. En contra: cuando están solos aprovechan la ocasión para borrarlos.

ESCORPIO / De los aproximadamente 172 centímetros de estatura que les han sido conferidos a los humanos, a los Escorpio les corresponden los 20 que rodean la entrepierna. A favor: locos por el sexo. En contra: locas por Escorpio.

SAGITARIO / Signo totalizador de los hombres andariegos cuyo mítico patrono es un centauro. A favor: los centauros se dejan acariciar el cuello con facilidad y a su alrededor los chicos gritan como locos. En contra: cuando están de espaldas no se sabe si son hombres o caballos.

CAPRICORNIO / Con ustedes, los niños más tristes del Zodíaco. A favor: son capaces de hacer llover sobre el diluvio. En contra: su meticulosidad los convierte en plomo: tienen horror a cualquier forma de cáncer, leen los envases del yogur para asegurarse de que no tienen dietilbestrol, detestan los microondas y, para protegerse de las radiaciones del celular, lo guardan en la caja fuerte.

ACUARIO / Como las marionetas de Raúl González Tuñón, pim pum pam, los acuarios dan dos vueltas y después se van. A favor: David Wark Griffith nació un 22 de enero. En contra: ¿Quién es David Wark Griffith?

PISCIS / Por cargar a sus espaldas todos los signos anteriores, Piscis domina todo el conocimiento de la especie. A favor: se contenta con permanecer observando la vida, inmóvil, tras un cristal de 12 pulgadas en el acuario del Pasaje Muñoz. En contra: cuando lloran, a causa del agua, no se nota.