Preocupa la licitación del transporte urbano de Córdoba
Aun sabiendo que el subte o el monorriel no han sido incluidos ni en el marco regulatorio ni en los pliegos de licitación, entendemos que son alternativas sustentables para el futuro. Guillermo Soler.
Mucho han tenido que esperar los ciudadanos de Córdoba para albergar una expectativa sustentable que les permita suponer que el problema del transporte público de pasajeros va camino de solucionarse. ¿De manera definitiva?
La experiencia les demuestra que tanto la Municipalidad, que se ha visto jaqueada periódicamente por diversas situaciones y requerimientos internos, como el sector empresario o el gremio de los choferes (UTA) han contribuido a tales dudas. ¿Pasará una vez más con la futura licitación?
El escenario actual. No tratamos de anticipar el futuro ni mucho menos de ser mensajeros de mala onda, pero los periódicos problemas de los usuarios del transporte urbano certifican que la presunción no parece estar equivocada.
No equivocamos el rumbo cuando aportamos algunas opiniones y reflexiones vinculadas a las relaciones entre el gremio de los choferes (UTA) y el municipio capitalino, en particular referidas a aquellos momentos en que se producen medidas de acción directa que perjudican a un gran segmento de ciudadanos.
En oportunidad de nuestra participación en la audiencia pública realizada el 27 de diciembre de 2012, entregamos a su presidente tres hojas donde expresábamos nuestro punto de vista sobre algunas eventuales conductas que podrían presentarse, tanto del sector gremial como del empresarial. Lamentablemente eso ocurrió, y más pronto de lo que suponíamos: menos de 30 días después de aquella instancia administrativa.
¿Por qué nos preocupa el futuro de la licitación?. Aun sabiendo que el subte o monorriel no han sido incluidos ni en el marco regulatorio ni en los pliegos de licitación, entendemos que son alternativas sustentables para el futuro. De todo modos, si tenemos en cuenta opiniones de sectores políticos, en el sentido de que faltaría un plan de movilidad previo, el escenario que se nos presenta es ciertamente preocupante.
Ya está fijada la fecha del 30 de abril para la apertura de la licitación del transporte público de pasajeros, pero también ya se presentan situaciones conflictivas con el gremio de los choferes (llámense requerimientos de unidades nuevas, cuestionamientos sobre la privatización de la empresa Tamse o contrariedad por falta de información referida a baja de algunos trabajadores por ausencias injustificadas).
Sea cual fuere el objetivo de dichos conflictos, el panorama futuro que se presenta para los ciudadanos parece ser, una vez más, un castigo, en particular para la población de menores recursos.
Preguntas y opiniones. ¿Qué herramientas utilizará la Municipalidad para contrarrestar tal situación? ¿Qué margen de negociación sustentable puede establecerse para solucionar otro diferendo? ¿Qué expectativa concreta se puede ofrecer a los usuarios para garantizar el servicio? Porque si la UTA no acuerda con las negociaciones o por alguna razón se aparta de ellas, ¿cuál será la actitud final de la Municipalidad para superar un futuro conflicto?
Ya emitimos nuestro punto de vista en distintas participaciones de eventos oficiales y académicos sobre el transporte urbano y expresamos que, más allá del legítimo derecho de los trabajadores de protestar cuando consideran que se están restringiendo o alterando sus derechos, no es menos cierto que de alguna manera los derechos de los usuarios son periódicamente violados.
Desde ese marco, consideramos que esta situación se debe a que Córdoba no cuenta con un medio alternativo para el transporte público de pasajeros, como tiene la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la Argentina u otras ciudades de Latinoamérica de similar demografía y desarrollo que la Docta.
Una propuesta. Nuestra idea no es otra que la implementación de un sistema de subterráneos o monorrieles. Pero lamentamos que ni el subterráneo ni el monorriel hayan sido incluidos en el marco regulatorio ni en los pliegos de licitación, al menos para un mediano o largo plazo.
Esa posibilidad les proveería las herramientas necesarias a las gestiones futuras, al margen de sus signos políticos. Consideramos que debemos terminar con el atraso injustificable de la ciudad de Córdoba. Sus habitantes se lo merecen, por su historia y luchas gloriosas.
Para dar respuesta positiva y sustentable al presente tema, y si fuera viable la posibilidad, se deberá hacer una adenda e incluir en la normativa, al menos para un mediano y largo plazo, un “medio alternativo” como el “subte o monorriel” y un “gremio alternativo” como el “ferroviario”.
*Arquitecto, exfuncionario de la Municipalidad de Córdoba y docente.

