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¿Por quién votaré para presidente?

No me imagino cómo y quiénes podrían concretar este gran acuerdo, que tiene ­algún parecido con lo que ­predica en el mundo el papa Francisco. Pero ¿por qué no intentarlo en Argentina, ­aunque no sea fácil?

17 de junio de 2015 a las 12:01 a. m.
Jorge Horacio Gentile*
¿Por quién votaré para presidente?

Y a lo decidí: a falta del mejor, al menos malo. Es cierto que hay mucho por definir, todavía, respecto de las distintas opciones, como son los resultados de algunas elecciones provinciales y municipales, los vicepresidentes, los programas, los debates, lo que pase en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso); pero ya hay algunos datos sobre la mesa que poco cambiarán. Del lado de Cristina Fernández. Está claro que quiere quedarse, y que el candidato de su sector que mejor da en las encuestas es el ambiguo y sufrido Daniel Scioli. A la Presidenta no le gusta, como tampoco le fascina el otro, Florencio Randazzo, a quien apoya en la interna para derrotar al exmotonauta –lo que es poco factible– o, al menos, para debilitarlo. Pero ¿qué quiere Cristina, después de que se frustró su ­reelección? ¿Gobernar entre 2015 y 2019, sin ser presidenta? ¿Volver a ser elegida en 2019? ¿O evitarse molestias de la Justicia después de su mandato? Para seguir en el gobierno, el mejor método sería el del ruso Vladimir Putin, que alterna la presidencia y la jefatura de gobierno con Dmitri Medvedev –algo parecido a lo que intentó Néstor Kirchner, frustrado por su muerte. Eso implicaría que Cristina Fernández sea la jefa de Gabinete del próximo pre­sidente –Scioli o Randazzo– y desde allí maneje el gobierno como ahora. Si no quiere tomarse ese trabajo, lo mejor le sería seguir colonizando con incondicionales los tres poderes, la administración y las listas de futuros legisladores, y postularse en alguna candidatura testimonial para el Congreso o el Parlasur. Esto, de lograrlo, la ayudaría, además, a retornar en 2019 o, al menos, a sortear los procesos judiciales que hay en su contra o de sus allegados. Del otro lado. ¿Qué quieren tanto Mauricio Macri como ­Sergio Massa? Llegar a la Presidencia, para lo cual lo mejor hubiera sido que se unieran y disputaran las Paso, o que Macri fuera de candidato a presidente y Massa a gobernador de Buenos Aires, con José Manuel de la Sota y Carlos Reutemann de vice o como acompañantes. Cambiar el "modelo" o el ciclo de gobiernos peronistas, para lo cual hay que atreverse –con la táctica de Macri y Lilita Carrió– a constituirse en la opción obligada de los que no quieren al candidato oficialista o al peronismo, lo cual deja a Massa y a De la Sota librados a su suerte.Intentar una alianza de candidatos, sectores y partidos para terminar con la "grieta" y constituir un gobierno de unidad nacional, que reconstruya la institucionalidad, haga posible el diálogo, devuelva la confianza en el país, en la democracia y en la economía. Una alianza que formule un programa concreto de políticas de Estado, el cual nos permita, en los próximos cuatro años, retornar de la experiencia populista para retomar el desarrollo de la democracia constitucional. Las metas a pactar, entre otras, podrían ser: educación de calidad e inclusiva; economía más humana y productiva; sin decretos de necesidad y urgencia, ni leyes de emergencia; legalizar los planes sociales; terminar con la pobreza, la concentración en Buenos Aires, la inseguridad, la corrupción, el narcotráfico y la trata de personas; volver a la cultura del trabajo, a la descentralización y a practicar una política internacional que nos integre mejor a la región y al mundo. Lo último parece imposible. No me imagino cómo y quiénes podrían concretar este gran acuerdo, que tiene algún parecido con lo que predica en el mundo el papa Francisco. Pero, ¿por qué no intentarlo en Argentina, aunque no sea fácil? Mi voto y mi apoyo, al menos, estarían asegurados.Si no se logra esto, con resignación votaré al candidato menos malo, que todavía no sé quién es.

*Profesor emérito de la UNC, catedrático de Derecho Constitucional de la UCC, fue diputado de la Nación