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Otra arma para el conflicto sirio

El bloqueo de la ayuda alimentaria se repite cada vez más en los países en conflicto y pone de relieve que las negociaciones también son claves para asegurar la asistencia humanitaria a la población civil afectada.

10 de julio de 2016 a las 12:01 a. m.
Belén Delgado*
Otra arma para el conflicto sirio

El bloqueo de la ayuda alimentaria se repite cada vez más en los países en conflicto y pone de relieve que las negociaciones también son claves para asegurar la asistencia humanitaria a la población civil afectada. En Siria, donde 5,5 millones de personas viven en zonas de difícil acceso, las organizaciones humanitarias entregan algo de ayuda en las 18 zonas sitiadas en las que, según la ONU, permanecen casi 600 mil personas.Pero persisten los problemas burocráticos para llegar a esa población asediada, que sigue necesitando asistencia.Después de que los opositores sirios se llegaron a retirar de las conversaciones de paz acusando al régimen de obstaculizar la entrega de ayuda humanitaria, Stefano Porretti, de Naciones Unidas, insiste en que "la ayuda no es un punto de partida para las negociaciones".Fuentes de la Cruz Roja exigen que se respete su neutralidad y alertan sobre el riesgo de politizar la ayuda humanitaria en un contexto en el que ciertos Estados la están usando en vez de buscar una solución política al conflicto.El corte de suministros de alimentos no es único de Siria, sino que se repite en el Yemen, Sudán del Sur, Afganistán, Somalia, la República Democrática del Congo y otros países en conflicto.A la falta de seguridad se suman las dificultades físicas y de logística. Las condiciones sobre el terreno dictaminan la forma más efectiva para entregar la mercancía, preferiblemente por carretera, según el funcionario.Para evitar el desvío de la ayuda lanzada desde los aviones, cuentan con trabajadores y socios en los sitios, agrega. Intentan así que los alimentos no caigan en las manos equivocadas.Y es que en muchas ocasiones las distintas facciones han empleado de forma deliberada el hambre para vaciar áreas donde se concentraban sus adversarios o han favorecido con alimentos a grupos afines en detrimento de otros.En aquellos lugares donde se bloquea el acceso a alimentos como táctica militar, la población difícilmente puede acceder a ellos, si no es pagando un altísimo precio en pequeños mercados.Cuando se logra el reparto, Porretti destaca la importancia de identificar a los beneficiarios antes, durante y después del envío, trabajar con los socios y estar en contacto directo con la población para comprobar que se realiza correctamente.Según Naciones Unidas, más de 100 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en el mundo, más que en ningún otro momento desde la Segunda Guerra Mundial.A diferencia de los desastres, cuyos efectos de alguna forma se pueden anticipar y mitigar, el nivel de destrucción puede ser mayor en los conflictos de naturaleza prolongada, donde "se está dando gran cantidad de ayuda para salvar vidas, pero eso es sólo un parche mientras la política no haga su parte", afirma Porretti. * Agencia EFE.