Los nuevos consensos
Hemos vuelto a sentir el orgullo de ser parte de una institución plural, franca y democrática.
No ha sido 2016 un año más en la historia política argentina reciente. Por ello es significativo y oportuno ensayar algunas reflexiones sobre el camino transitado en estos 12 meses, en particular en la responsabilidad que nos ocupa desde el Congreso de la Nación.
Después de mucho tiempo, quienes tenemos ya algunos años de política y de Parlamento hemos vuelto a sentir la adrenalina del debate y el difícil –pero al cabo enaltecedor– camino de los consensos. El Congreso tuvo este año su revalorización como institución emblemática para el diálogo y la negociación política.
En los últimos 12 meses, ha ocurrido un hecho extraordinario en la historia parlamentaria: todos los proyectos originados en el oficialismo fueron modificados y enriquecidos con la tarea legislativa. Tanto en comisiones como en el recinto, la oposición pudo aportar sus propuestas y lograr modificaciones en circunstancias de negociación hasta hace poco impensables.
Todo eso se logró a fuerza de debate, por momentos recio, poniendo el cuerpo a situaciones tensas y complejas, con el dramatismo propio de un escenario de minorías y de multiplicidad de voces y representación.
Quedaron atrás muchos años de “escribanía” y de opacas bravatas hegemónicas. El Congreso ha vuelto a ser lo que nunca debió dejar de ser: un solemne pero a la vez transparente sostén para el funcionamiento de la República.
Hemos vuelto a sentir el orgullo de ser parte de una institución plural, franca y democrática, que no oculta las diferencias de pensamiento, que no aplasta disidencias, que no humilla a quien no piensa igual que uno, que no reduce al silencio las voces discordantes. ¿Qué es la política si no la pugna de ideas por cómo encauzar mejor las aspiraciones de una sociedad?
Durante el año pasado, hemos discutido y sancionado proyectos de ley de gran importancia socioeconómica e institucional, entre los que podemos mencionar: el acuerdo que puso fin al default argentino, la reparación histórica a los jubilados, la Ley de Acceso a la Información, nuevas leyes de Mercados de Capitales y de Fomento a los Emprendedores, un Presupuesto realista y ponderado, y la reforma al Impuesto a las Ganancias.
Recobro de facultades
El Congreso comenzó a recuperar parte de sus facultades, que habían sido delegadas en el Ejecutivo. Esto se vio claramente en la dinámica de aprobación que tuvo la reforma de Ganancias.
En la discusión del Presupuesto 2017, además, se restringieron las facultades delegadas en el jefe del Gabinete de Ministros para reasignar partidas, conocidas como “superpoderes”.
Fueron todos proyectos con mucha discusión, a los que arribamos tras intensa negociación con representaciones de todos los bloques. No es sencillo construir los nuevos consensos. Pero estamos seguros de que son cimientos institucionales para el definitivo despegue de la Argentina.
Entre los retos más importantes que tenemos en estos años de bicentenario de la patria, sobresale la necesidad de ordenar la gestión para encarar una drástica lucha contra la pobreza.
El desafío es colosal, dada la angustiante situación social por la que atraviesa un tercio de la población, que sufre la miseria desde hace décadas (pese a que hasta hace poco se proclamaba que en Argentina había menos pobres que en Alemania).
Poner en orden todas las variables (inflación, empleo, ingresos fiscales, endeudamiento, expectativas de crecimiento), en un país con inmensas riquezas como las de Argentina, tiene que resituarnos antes que pronto en camino a un desarrollo sustentable, equitativo y duradero.
Por último, destaco el apoyo recibido en este primer año de Cambiemos, que ha devuelto esperanzas a lo largo y ancho del país, y que en la Cámara de Diputados se expresa en un clima de renovada expectación. Aspiro a ensanchar ese apoyo en 2017, aun desde la diversidad de opiniones y de tradiciones ideológicas, sobre todo frente a los desafíos estratégicos que tenemos por delante.
Desde la Unión Cívica Radical, apuntalaremos este proyecto con nuestros ejes históricos en la igualdad de oportunidades, la austeridad como ejemplo y la democracia social.
* Presidente del Bloque de la UCR y del Interbloque Cambiemos

