La obesidad, una enfermedad creciente
El Estado debería ofrecer la posibilidad de afrontar, sin costo alguno, un tratamiento que ayude a reducir el sobrepeso. Modesta Genesio de Stabio.
La obesidad es una de las enfermedades más importantes de la posmodernidad, con un crecimiento interanual de uno por ciento en nuestro país. Es causante directa de males tales como la diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad coronaria, osteoartritis, cáncer de mama, cáncer de endometrio y cáncer de colon, entre otros.
El sobrepeso no tratado a tiempo puede desembocar en una gran cantidad de afecciones que terminan generando -a mediano y largo plazo- altísimos costos económicos no sólo a las obras sociales y empresas de medicina prepaga, sino también al sistema social en su conjunto, y al propio Estado.
Frente a este cuadro de situación, la sola pérdida de entre cinco y 10 por ciento del peso corporal mediante tratamientos especializados, mejora la sensibilidad a la insulina, la tolerancia a la glucosa y el nivel de lípidos, además de reducir la incidencia de enfermedades coronarias, entre otras tantas ventajas.
Esto repercute, sin lugar a dudas, en fuertes ahorros en favor del sistema de salud.
La hora de legislar. En ese marco, presentamos recientemente en la Legislatura provincial un proyecto de ley de obesidad de tinte local que se sustenta sobre dos pilares fundamentales: la puesta en marcha de acciones preventivas y la cobertura integral por parte de la obra social provincial (Apross) de los tratamientos de descenso de peso por vías naturales, esto es, tanto las consultas ambulatorias, como la internación en centros especializados públicos y/o privados.
La obra social que reemplazó al Ipam cubre actualmente la totalidad de los costos de la cirugía bariátrica, entendida ésta como el último eslabón de una larga cadena de posibilidades de descenso de peso por vías naturales.
Creemos que a partir de ese precedente, el Estado provincial debería ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de afrontar sin costo alguno un tratamiento que le ayude a reducir su sobrepeso, ya sea en forma ambulatoria o con internación, planteando la intervención quirúrgica sólo como posibilidad extrema tras el eventual fracaso de las instancias previas.
La extensión de la cobertura a los procedimientos no quirúrgicos no sólo permitirá al paciente ir de menor a mayor en su tratamiento, minimizando los riesgos del quirófano, sino que redundará, además, en un importante ahorro económico para las arcas de la Apross, teniendo en cuenta los altos costos de la cirugía bariátrica, los cuales podrían evitarse como resultado de abordajes médicos exitosos.
En materia de prevención, el articulado sugiere a los ministerios de Salud y Educación de la Provincia, y a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), la ejecución de programas de prevención de la obesidad a través de los medios de comunicación locales, como así también la coordinación de programas de concientización en las escuelas provinciales, orientados a la detección primaria de esta enfermedad y a la transmisión de hábitos de alimentación saludables que prevengan el incremento de las cifras de la obesidad infanto-juvenil. En ese marco, se plantea además revisar los estándares alimentarios existentes en los comedores escolares, en cuanto al equilibrio nutricional de los alimentos que se ofrecen.
*Legisladora provincial, miembro de la Comisión de Salud (Vecinalismo Independiente)

