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Casa propia. La nuda propiedad: el camino menos conocido para ser dueño

La nuda propiedad rompe con la idea tradicional de “me mudo ya”. Cambia la pregunta de “¿dónde quiero vivir hoy?” por “¿qué dueño quiero ser mañana?”.

18 de octubre de 2025 a las 12:01 a. m.
Juan Manuel Tapiola
La nuda propiedad: el camino menos conocido para ser dueño
Casas en venta. (Imagen ilustrativa) (Facundo Luque / La Voz)

En Argentina, la mayoría de los que hablan de comprar una propiedad piensa en dos caminos: tener toda la plata junta o sacar un crédito hipotecario.

Y si no entrás en ninguno de los dos, pareciera que estás condenado a seguir alquilando.

Pero hay una tercera opción, casi desconocida, que hoy empieza a ganar fuerza: la nuda propiedad.

¿Qué es la nuda propiedad?

Es una figura legal muy usada en Europa, sobre todo en países como España, Italia o Francia.

En pocas palabras, quien compra adquiere la propiedad, pero no el derecho de uso inmediato.

Es decir, la persona que vive en el inmueble sigue haciéndolo hasta que decide irse o fallece. Mientras tanto, el comprador se convierte en el dueño legal, pero cede temporalmente el uso.

Puede sonar extraño, pero es una de las herramientas más inteligentes para invertir o convertirse en dueño pagando mucho menos.

En Argentina, la nuda propiedad empieza a ganar espacio porque combina dos cosas que escasean: precio bajo y seguridad jurídica.

¿Por qué funciona?

El vendedor (generalmente una persona mayor) obtiene liquidez sin tener que mudarse. El comprador, por su parte, adquiere una propiedad a un valor hasta 40% o 50% más bajo que el de mercado.

No hay intermediarios financieros, no hay deuda bancaria y, sobre todo, no hay inflación que te coma las cuotas: se pacta un precio fijo.

Un cambio de mentalidad

La nuda propiedad rompe con la idea tradicional de “me mudo ya”. Cambia la pregunta de “¿dónde quiero vivir hoy?” por “¿qué dueño quiero ser mañana?”.

Y ahí está el verdadero secreto. Ser dueño no siempre significa habitar hoy mismo la propiedad; ser dueño significa tener el control.

Miles de argentinos podrían empezar a construir patrimonio con este tipo de operaciones, en lugar de seguir tirando su dinero en alquiler. La nuda propiedad no es una promesa mágica: es un cambio de enfoque. Es usar la cabeza antes que la ansiedad.

Hacia una sociedad de dueños

En un país donde el alquiler se lleva más de la mitad del sueldo promedio, pensar en herramientas como la nuda propiedad no es sólo una estrategia financiera: es una política social.

Una sociedad de dueños es una sociedad libre. Dueños que no dependen de subsidios ni del favor de nadie, que construyen estabilidad y herencia.

Ser dueño no siempre es tener las llaves hoy. A veces, es tener la visión de abrir las puertas mañana.

Autor de “Cómo ser dueño en Argentina y no morir en el intento”