La humildad
La humildad, que es contraria a la arrogancia, tiene dos sentidos. Alí Alejandro Badrán.
El concepto de la humildad contiene dos sentidos. Uno es rendirse a la verdad, aceptándola venga de quien venga, no importa si la verdad la diga una persona rica o pobre, pariente o extraña, amiga o enemiga, grande o pequeña, etcétera. El segundo sentido es tratar a toda la gente con amabilidad, con ternura y compasión, sin hacer ningún tipo de discriminación. Sabemos que la arrogancia es lo contrario a la humildad. Justamente, el profeta Muhammad (Mahoma) decía: "La arrogancia es menospreciar la verdad y desdeñar a la gente; por lo tanto, sean humildes hasta el punto que nadie se vuelva orgulloso ni opresor. Dios siente afecto a las personas que, habiendo mejorado su posición social y económica, siguen siendo humildes". El Corán también nos dice: "No apartes la mejilla de la gente (por soberbia) ni camines por la tierra con arrogancia, porque Dios no ama a aquel que es presumido y jactancioso" (31.18). "No camines por la tierra con arrogancia, pues ciertamente nunca podrás traspasar la tierra ni alcanzar la altura de las montañas (17.37)". Una vez, un hombre se acercó al profeta temblando, pensando que se iba a encontrar con el rey de los reyes; entonces, el profeta le dijo: "Tranquilízate, yo no soy un rey, sólo soy el hijo de una mujer humilde que comía carne seca en La Meca". Se refiere aquí a una especie de embutido de carne que comía su madre, ya que no podía comer carne fresca debido a su pobreza. Ejemplos. Los ejemplos de humildad en nuestra vida son infinitos. Recordemos que el profeta Mahoma, cuando hablaba a los patrones acerca de sus empleados, les recalcaba: "Ellos son hermanos y Dios los ha puesto, por ahora, para que trabajen para ustedes; por lo tanto, deben darles de comer de lo mismo que ustedes comen, vestirlos de la misma forma que ustedes visten y encargarles tareas que ellos puedan realizar, porque si les encargan trabajos más pesados de los que puedan hacer, ayúdenlos en la tarea siendo humildes con ellos y pagándoles siempre un salario digno". Estos gestos de humildad se ven en los comportamientos más cotidianos; por ejemplo, cuando se saluda a alguien se lo debe mirar siempre a los ojos, darle la mano con firmeza, no con la punta de los dedos, porque esto se considera un acto de arrogancia.Cuando hablamos de la humildad en el vestir, no estamos diciendo que nos tenemos que poner ropas de aspecto desagradable. Cuando a Mahoma se le acercó una persona que le dijo: "¡Oh, profeta!, me gusta vestir bien, ¿hay algo de arrogancia en esto?", Mahoma le contestó que no, porque Dios es bello y ama todo lo que es belleza. La humildad de los hijos hacia los padres se confirma con esta aleya (frase): "Abraza a tus padres con total humildad; esto viene de la misericordia de Dios" (Corán 17.24). Aquel que tiene la dicha de tenerlos vivos, que les demuestre permanentemente su amor, y quien no los tenga, que pida por ellos elevando sus plegarias a Dios con toda humildad. El significado de estos dichos es que debemos controlar siempre nuestro corazón. Reconocer en nuestro interior lo que pensamos de las otras personas, saber que si somos arrogantes de nada nos sirve rezar, ayunar, dar limosnas, cumplir con todos los preceptos religiosos y realizar los actos de adoración a nuestro Dios. Cada religión tiene un carácter innato y el carácter del islam es la humildad. Uas salamu alaicum (La paz sea con todos).

