La especulación no paga Ganancias
El movimiento obrero debe exigir la creación de un impuesto a las transacciones financieras como forma de avanzar en la igualdad en el pago de tributos y asegurar el financiamiento del Estado nacional. Santiago Clavijo.
Durante 2009, se recaudaron 23.400 millones de pesos por el Impuesto a las Ganancias. Aproximadamente 19 mil millones de ese total pertenecen a descuentos salariales practicados a trabajadores en relación de dependencia, jubilados y autónomos. ¿Por qué el 80 por ciento de lo recaudado por Ganancias sale del bolsillo de trabajadores y jubilados? Por la gran cantidad de exenciones que benefician a las rentas de capital (colocaciones financieras, intereses de títulos públicos, compra y venta de divisas, principalmente) y por la gran evasión, que ronda el 50 por ciento. No hace falta ser economistas para darnos cuenta de que el Gobierno nacional no va a dejar de percibir esos ingresos si no tiene cómo reemplazarlos.En 2008, el Gobierno nacional elevó el mínimo no imponible y anuló una parte de la reforma realizada por el ministro de la Alianza José Luis Machinea, pero conservó la suba de las alícuotas y mantuvo congelados los tramos de las escalas, por lo cual, si bien algunos trabajadores comenzaron a pagar menos, el resto rápidamente comenzó a abonar la alícuota máxima, que es del 35 por ciento.¿Cuántos trabajadores pagaban Ganancias en 2008? Aproximadamente 600 mil. ¿Cuántos pagaron Ganancias en 2010? Aproximadamente 1,15 millón de asalariados en relación de dependencia; 100 mil jubilados y 400 mil autónomos.¿Por qué cada vez somos más los que pagamos? Porque si bien es cierto que existe una política laboral que reconoce la negociación salarial a través de paritarias, al mantener congelados los valores salariales para el cálculo de Ganancias, el Gobierno nacional se beneficia de esa situación apropiándose de una parte de los aumentos que deberían ir al bolsillo de los trabajadores. Transacciones financieras. En nuestro país existen cinco tipos de mercados electrónicos de divisas, en los cuales se compran y se venden monedas y valores con sólo apretar la tecla de una computadora y se obtienen ganancias sin necesidad de invertir, producir, crear fuentes de trabajo ni pagar impuestos y con un riesgo prácticamente inexistente. Según datos del Mercado de Valores, el volumen negociado en esos mercados electrónicos durante 2009 fue equivalente a dos veces el producto interno bruto (PIB). Si se traslada esa relación a los datos del PIB de 2010 y con sólo aplicarle una alícuota de uno por ciento, la recaudación rondaría los 25 mil millones de pesos, algo más de lo que se recauda por la totalidad del Impuesto a las Ganancias.Por lo tanto, es necesario modificar la estructura tributaria. Es necesario impulsar un debate a fondo acerca de la necesidad de introducir cambios en la estructura impositiva de nuestro país.El aumento del mínimo no imponible no sirve para evitar que una parte cada vez mayor de nuestros salarios termine en manos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), situación totalmente injusta en un país en el que la especulación financiera no paga impuestos.El ministro de Economía, Amado Boudou, anunció que no habrá cambios en la estructura tributaria para 2011. El movimiento obrero debe exigir la creación de un impuesto a las transacciones financieras no sólo para que trabajadores y jubilados dejemos de pagar impuestos sobre el salario, sino también como forma de avanzar en la igualdad en el pago de tributos y asegurar un financiamiento progresivo de las cuentas públicas del Estado nacional.

