“Hoy no se entregan turnos”
Escasez de recursos humanos, contrataciones precarias, deterioro y roturas de aparatos de imágenes, deficiencias edilicias, suspensión de servicios por reclamos laborales, etcétera. Todas estas causas obligan a los pacientes a peregrinar por los distintos hospitales en busca de atención, sin lograrlo.
Diversos inconvenientes se vienen repitiendo en los hospitales públicos provinciales que perjudican a los pacientes que requieren de los servicios sanitarios.
Escasez de recursos humanos, contrataciones precarias, deterioro y roturas de aparatos de imágenes, deficiencias edilicias, suspensión de servicios por reclamos laborales, etcétera. Todas estas causas obligan a los pacientes a peregrinar por los distintos hospitales en busca de atención, sin lograrlo.
Es una constante, por ejemplo, que si se rompe un aparato de rayos X, en un hospital público, tardan meses en arreglarlo, mientras en una clínica privada se recompone en dos o tres días. ¿Cómo es posible que exista esta diferencia? ¿Cómo puede ser que desde hace años se repita la misma situación y el Estado no haya podido implementar un sistema de mantenimiento de la variada y numerosa aparatología de los hospitales y de esta manera responder en forma rápida y efectiva para evitar que dichas carencias alteren las prestaciones de los distintos servicios?
En lo que atañe a los recursos humanos, el tema se repite permanentemente en los hospitales: personal sobrecargado de trabajo, vacantes no cubiertas en tiempo y forma, y los conocidos monotributistas con ingresos mínimos que trabajan un tiempo y se van. Lo mismo ocurre con la falta de personal de enfermería, carencia de médicos de determinadas especialidades, etcétera.
Debemos mencionar, también, los magros ingresos de los profesionales, incluso las diferencias injustas del adicional por recursos críticos, por falta de reconocimiento a los que realizan esa actividad.
Lo cierto es que en los hospitales, los cambios, la cobertura de vacantes, nombramientos, etcétera, sólo se logran con asambleas y movilizaciones gremiales que también significan suspensión de prestaciones. Pareciera que la mecánica ministerial es responder sólo si hay reclamos.
A todo lo mencionado se debe agregar deficiencias edilicias recurrentes en distintos nosocomios, cuyos arreglos tardan en llegar y se van haciendo lentamente y con interrupciones.
Ante esta situación de carencia de servicios, las personas que requieren de las prestaciones nada pueden hacer; tampoco tienen dónde quejarse, sólo regresan a su domicilio y siguen esperando.
En este marco, el Ministerio de Salud de la Provincia tiene poca capacidad de respuesta, se maneja con mecanismos lentos y burocráticos y pareciera que la comunicación de los hospitales y el Ministerio no es instantánea.
Esto demuestra que el Gobierno no tiene un mecanismo de control y seguimiento de todo el sistema hospitalario que le permita brindar una respuesta rápida y efectiva que solucione los distintos inconvenientes. Por eso se recurre con mucha facilidad al aviso “Hoy no se entregan turnos”, una forma sutil de no respetar los derechos ciudadanos y no cumplir las obligaciones del Estado.
*Legislador provincial por el Frente Cívico.

