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Hay una solución posible para los problemas argentinos

Un acuerdo entre todos los actores políticos ayudaría, y mucho, a lograr el estado de confianza necesario para atraer las imprescindibles inversiones.

06 de octubre de 2021 a las 12:02 a. m.
Aldo Michelli
Hay una solución posible para los problemas argentinos
Producción. Necesaria para salir de la crisis y crear empleo.

La situación económica de Argentina es muy complicada. Y lo será mucho más a futuro.

Existe una deuda externa y otra interna –a través de los endeudamientos con el resto del mundo y localmente–, imposibles de hacer frente con los niveles de reservas, de exportaciones y de actividad económica.

Este cuadro de situación –conocido por todos, incluidos políticos, economistas, empresarios y sindicalistas–, como ya lo hemos visto en varias circunstancias anteriores, indefectiblemente desemboca en más crisis y perjudica fundamentalmente a los sectores más vulnerables de la sociedad. De tal manera, se marcan peldaños cada vez más bajos en la calidad de vida de todos y en la riqueza de la república.

¿Cómo se puede desactivar semejante situación en forma inteligente y en el menor tiempo, para perjudicar lo menos posible?

Como en cualquier economía empresarial –o familiar, salvando las diferencias–, la única solución viene dada por una disminución del gasto o por un incremento de los ingresos (producción); o mejor, por ambos factores.

Disminución del gasto

Sabemos, por experiencia, que el achicamiento del gasto causaría enormes sacrificios a la sociedad, teniendo presente los elevados porcentajes existentes de pobreza e indigencia. Estos han venido creciendo sin parar a lo largo de todos los regímenes políticos en los últimos 70 años.

Ese gran malestar en las personas hoy asistidas si se les disminuyen sus ingresos sin aportes de nuevos empleos traería aparejado un descontento social insostenible para cualquier espacio político. Y sabemos que esa situación se traduciría en sufrimientos, enorme atraso, destrozos, y hasta en pérdidas de bienes y de vidas.

Incremento de la producción

La otra ala para el mejoramiento de la terrible situación económica/social del país –que, como dijimos, es el incremento de la producción a través del mayor empleo producido por una explosión de la inversión privada– sólo sería factible cuando se logre un cuadro de confianza bien arraigada en las instituciones.

Consenso nacional

La posible solución atemperada debería venir, entonces, de la mano de un gran acuerdo nacional entre todas las fuerzas: Gobierno, oposición, empresas y sindicalismo.

Este acuerdo entre todos los actores políticos ayudaría, y mucho, a lograr el estado de confianza necesario para atraer las imprescindibles inversiones.

Es preocupante que, por las ideologías y los egoísmos de algunos políticos, sea muy difícil consensuar, porque para ellos significaría una claudicación y un reconocimiento de la falta de fuerzas y de idoneidad suficientes, entre otras cosas para corregir.

En consecuencia, volveremos a tener situaciones lamentables, como sucedió en varias oportunidades en las últimas décadas, donde el mercado, bajo circunstancias límites, es el que, al sacudirse, produce de manera intempestiva los ajustes brutales que la economía requiere para lograr su equilibrio, sin considerar cuándo, a quiénes perjudica y cómo impacta.

Algo parecido a lo que hace la naturaleza por medio de los fenómenos climáticos desastrosos, que no mira ni lugar, ni tiempo, ni perjudicados, en la búsqueda de su normalidad.

Esta viene a ser una exhortación a todo el cuadro político-social, para entender que la única forma de superar semejante crisis actual y con mayores consecuencias futuras para nuestros hijos y nietos es consensuar con inteligencia, patriotismo y algo de generosidad, lo que significaría que todos concedieran algo en función de lo que cada uno pueda sinceramente aportar, en pos de lograr lo que Dios nos ha dado y que naturalmente merecemos.

* Contador público y licenciado en Ciencias Económicas