Europa y EE.UU. frente a la crisis
En 2010, y por primera vez desde la Gran Depresión de los años ’30, disminuyó la renta media de los estadounidenses. Joaquín Estefanía.
Los estragos de la crisis en la Unión Europea (UE) se miden por el número de desocupados que se han añadido al ejército de reserva y por el empobrecimiento de las clases medias y bajas. Obsesionada por problemas intermedios tan serios como el déficit y la deuda pública, la UE apenas reflexiona sobre ello. No es el caso de los Estados Unidos de Barack Obama que, a pesar de tener desequilibrios económicos superiores a los de la media de los países de la UE, acaba de presentar un nuevo plan de estímulo para su economía (según las últimas estimaciones, el producto interno bruto estadounidense crecerá este año 1,5 por ciento y en 2012, un 2,5 por ciento) por valor de 450 mil millones de dólares en inversiones en infraestructura, rebaja de impuestos a la clase media y supresión de las ventajas fiscales a los ricos que fueron concedidas por George W. Bush bajo el pretexto de que son ellos quienes invierten. Estas medidas contra la desocupación corren el riesgo de ser boicoteadas por el Partido Republicano, cada vez más entregado a su extrema derecha y a la permanente estrategia de crispación del Tea Party.El desempleo oficial en Estados Unidos afecta al 9,1 por ciento de su población activa (alrededor de 14 millones de personas), pero si a esta cifra se suma la de los desanimados, que ni siquiera buscan ya un puesto de trabajo (unos 2,2 millones), y la de los que están forzados (sin desearlo) a tener un contrato a tiempo parcial (8,5 millones), la tasa de subempleo asciende a 15,7 por ciento de la población activa, casi 25 millones de personas.La Oficina del Censo hizo público la semana pasada el mapa de la pobreza: 46 millones de personas, un 15,1 por ciento de la población total está por debajo del umbral de pobreza, dos millones más que cuando llegó Obama a la Casa Blanca. Ese porcentaje aumenta mucho en el caso de las dos minorías étnicas más importantes: 27,4 por ciento de pobres entre los ciudadanos de raza negra y 26,6 por ciento entre los hispanos. Se entiende que se trata de índices de pobreza relativa; no es lo mismo un pobre estadounidense que un pobre en Somalía. Pobre en Estados Unidos es una familia de cuatro miembros que tiene ingresos anuales por debajo de los 22.134 dólares. Según la misma oficina, en 2010 y por primera vez desde la Gran Depresión de la década de 1930, disminuyó la renta media de los estadounidenses (49.445 dólares anuales, un 2,3 por ciento menos que en 2009).A la iniciativa de Obama se ha unido su banco central, la Reserva Federal (Fed), cuyo presidente, Ben Bernanke –un estudioso de la Gran Depresión–, anunció recientemente que hará "todo lo que sea necesario" para revitalizar la economía y estimuló la creación de empleo. Antes, había asegurado que los tipos de interés seguirán siendo "excepcionalmente bajos, al menos hasta mediados de 2013".Europa y Estados Unidos se encuentran, pues, en distinta onda respecto a la política económica necesaria para esta coyuntura.

