El valor de la palabra
La herramienta más importante para castigar a los corruptos y a los que no cumplen su palabra o cambian de principios, es el sufragio.
A la palabra no se la tiene que llevar el viento. Debemos volver a darle el valor que sabía tener en épocas pasadas, cuando nuestros padres y abuelos nos enseñaban con el ejemplo que la palabra era sagrada y más importante que la firma de cualquier documento.
Según el diccionario, una “promesa” es “dar su palabra”. Sin embargo, muchos políticos y gobernantes parecen hacer caso omiso de esta definición, porque cuando prometen, y por lo tanto dan su palabra, no la cumplen. Y en muchos casos, más grave aún, hacen todo lo contrario a lo prometido en campaña electoral.
En otras palabras, esto se llama mentir, y la mentira, según nos enseñaron, tiene “patas cortas”. Hay que hacérselo saber a los candidatos que quieran ser elegidos.
La mentira debería ser causal de destitución y penada por la ley como sucede con los que cometen falso testimonio en las causas judiciales.
Además, muchos sufren de anomia, que es la falta de cumplimiento de las normas legales y también de convivencia. Lamentablemente, es muy común decir que los demás hagan lo que yo digo, mas no lo que yo hago.
El Mahatma Gandhi decía que el hombre no es más que el producto de sus pensamientos; se convierte en lo que piensa.
Uno es esclavo de lo que dice y amo de lo que calla. Por eso es tan importante pensar antes de hablar y ser coherente con los pensamientos, sobre la base de que cumplir la palabra y convertirla en hechos es lo que otorga credibilidad y confianza.
La demagogia y el populismo son sinónimos de mentira y engaño; generan corrupción e impunidad. Cuando se dice o se actúa a contramano de lo que se piensa, esto se llama ser cínico, y el cinismo es la falta de escrúpulos y doble moral.
La herramienta más importante para castigar a los corruptos y a quienes no cumplen su palabra o cambian de principios es el sufragio.
Si queremos un mejor futuro, sepamos elegir a nuestros gobernantes, el destino del país será venturoso. Les doy mi palabra.
* Abogado; exjuez de Paz de Villa Allende

