El puñal de la droga
Mañana, Bullrich encabezará una reunión con sus hombres de confianza. Se discutirá la creación de un instituto nacional para combatir lo que los macristas denominan “delitos complejos”, desde donde se dará pelea al narcotráfico. Quieren que salga por una ley consensuada. El Gobierno cordobés está totalmente alineado con este programa, al que llama “DEA nacional”.
En una recorrida por un barrio carenciado de la Capital provincial, ubicado en el noreste de la ciudad, un dirigente justicialista de primera línea se reunió con una maestra. El testimonio de la docente fue lapidario: "Esto es tierra de nadie. Yo voy en auto a dar clase. Para poder llegar al colegio sin problemas, tuve que hablar con el narco de la zona para que no me hicieran problemas. Por acá no entra nadie sin permiso".Las palabras provocan escalofríos.El gobernador Juan Schiaretti suele repetir a menudo que "en los barrios más humildes los narcos han reemplazado a los dirigentes sociales". Y agrega: "Cuando a una madre se le enferma un hijo, no va al hospital ni a un dispensario. Acude al narco porque le va a solucionar el problema".Ese es el paisaje urbano de hoy, que los microclimas en el que están inmersas las clases medias no alcanzan generalmente a distinguir con precisión. El problema de la ciudad de Córdoba es importante, al igual que el de los centros urbanos más densamente poblados de la provincia.La alarma general que se disparó con la triple fuga de la cárcel de General Alvear obligó a las autoridades de todo el país a revisar seriamente el tema.Por caso, cuando trascendió que durante la fuga los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci planeaban llegar a Alta Gracia –luego se comprobó que el dato era falso–, muchos funcionarios locales se preocuparon seriamente. No fue así, pero al plan hay que tenerlo y repasarlo a diario.Schiaretti coincide totalmente en este aspecto con la visión del Gobierno nacional.Se estima, en trazo grueso, que la lucha contra el narcotráfico debe estar a cargo de una fuerza especial con jurisdicción nacional. Y que las reparticiones provinciales deben colaborar y subordinarse en esta lucha.En el Centro Cívico cordobés reconocen que las conversaciones del jefe del Ejecutivo provincial con el presidente Mauricio Macri sobre el tema seguridad y narcotráfico son frecuentes, aunque hayan quedado rezagadas oportunamente por temas de coyuntura.Ahora, el tema cobra relieve por la lógica implicancia y el revuelo que causó la trama de peleas y denuncias por una red de complicidades que quedó expuesta durante la fuga.Fuentes del Gobierno nacional aseguraron que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, "renunció dos veces", pero que Macri rechazó en forma contundente esa dimisión.Mañana, Bullrich reunirá a su equipo para analizar el tema. Entre otras cosas, avanzarán en la discusión de un proyecto de ley para crear un instituto que se ocupe de lo que los macristas llaman "delitos complejos", que será un traje a medida para la lucha contra el narcotráfico. El deseo "Tiene que salir por ley y con amplio consenso. Mauricio aspira a que salga por unanimidad", precisó un vocero del oficialismo. El dirigente marca diferencias entre la gestión macrista y la de Cristina Fernández. "El narcotráfico dejó de estar en las sombras, hoy el Presidente demuestra que tiene la voluntad política de enfrentarlo y derrotarlo", pondera el especialista.Macri ya confirmó que tiene resuelto decretar la emergencia en seguridad en todo el país. Las provincias podrán adherir por leyes distritales.La Nación y la Provincia coinciden en la necesidad de crear una "DEA argentina" que lidere la lucha contra el narcotráfico y que las policías provinciales acompañen, según la visión del Centro Cívico.Schiaretti es uno de los más acérrimos defensores de este proyecto y así se lo ha dicho en reiteradas ocasiones a Macri.Esto se lleva de punta con el programa ideado por el exgobernador José Manuel de la Sota, que en su momento hizo eje en el narcomenudeo y creó una fuerza especial, con dependencia de la Justicia.En el entorno íntimo del gobernador niegan una interna con De la Sota por este tema. "Son situaciones diferentes y fundamentalmente coyunturas diferentes. Cuando el exgobernador diseñó ese plan de lucha, la Nación aseguraba que Argentina era solamente un país de tránsito", indican los voceros oficiales repitiendo palabras de Schiaretti. Y agregan: "Ahora, hay una coincidencia con las autoridades nacionales y una estrategia común, por eso las cosas cambiaron tan radicalmente. Hoy trabajamos en equipo".Para el nuevo Gobierno provincial, todo lo que tenga que ver con narcotráfico es un delito federal y por ende es la Justicia de la Nación y no la provincial la que tiene competencia exclusiva.Macri avanzará en la creación de un organismo policial y de inteligencia de carácter nacional a la brevedad, según reconocen en la Casa Rosada. Pyme y multinacionales En Córdoba, los peronistas tienen una visión menos trágica. Estiman que en este distrito los narcotraficantes son de escasa o mediana envergadura. "Si nos comparamos con Buenos Aires o Santa Fe, en nuestra provincia los narcos tienen Pyme; y en las otras, verdaderas multinacionales", graficó una fuente gubernamental. El ministro de Gobierno y Seguridad provincial, Juan Carlos Massei, había tenido un mensaje sin anestesia durante una reunión de funcionarios del área realizada hace algunas semanas en la Casa Rosada. Pedía enfáticamente la participación de jueces federales en la investigación del problema.Desde la Casa Rosada replican con alguna ironía: "Al revés que Rosario, Córdoba tiene la suerte de no tener ningún río navegable cerca, porque eso es un peligro".De todas maneras, el poder central tomó nota del llamado narcoescándalo que puso en evidencia el costado más oscuro de la interna policial y política.En definitiva, ahora Córdoba decidió subordinarse a la Nación en materia de lucha contra el narcotráfico y la verdadera pelea comenzará cuando el Presidente arme la estructura que se necesita. Lo que obviamente no es poco.

