El intendente Mestre consulta a los vecinos para resolver en conjunto
Respuesta a la nota de opinión de la concejala Nadia Fernández acerca de la pertinencia de la consulta popular
Entiendo que la edil Nadia Fernández habla como miembro de un bloque minoritario del Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba y no desde su rol institucional y representativo. ¿O acaso se olvidó de que la mayor preocupación de los vecinos es la inseguridad y hace casi 20 años que Unión por Córdoba (UPC) gobierna la provincia y cada vez estamos peor?
Oponerse a la consulta popular que convoca el intendente Ramón Mestre es una falacia, una mezquindad política, pues se les niega a los vecinos la posibilidad de expresar o no su apoyo a medidas que quiere tomar el titular del Ejecutivo Municipal, independientemente de si las respuestas de la ciudadanía parece obvias.
Desde 1999, la administración de la Municipalidad de Córdoba deja mucho que desear. Sin embargo, a partir de 2011 comenzó un proceso de ordenamiento que se está acentuando en esta segunda gestión de Mestre. Por eso, llamar en esta coyuntura política gremial a una consulta popular es legítimo e histórico. No hace más que destacar la importancia de la participación ciudadana en la toma de decisiones del gobierno y que en algunos casos (como este) es necesaria para avalarlas.
La concejala Nadia Fernández no entiende que no se trata de esconder los problemas bajo la alfombra. Se resuelven paso a paso, pero de manera constante, los inconvenientes de la ciudad.
Además, hacer que la consulta popular coincida con las elecciones primarias es una decisión política que ahorra gastos y que es parte de las reglas del juego.
Construir ciudadanía
La participación ciudadana es fundamental, no sólo para la transparencia sino también para fortalecer la democracia y construir ciudadanía.
Las juntas de participación ciudadana, los centros vecinales y los centros de jubilados, entre otros, son instituciones desde las cuales se fomenta el involucramiento de los vecinos en las problemáticas de sus barrios y de la ciudad. Esta movilidad social coadyuva a la armonía y cohesión social.
Hubo un antes y un después a partir de 2012. Los primeros 11 años del siglo 21 se caracterizaron por el temor y la mezquindad de los gobiernos a la hora de facilitar la participación ciudadana, pese a los pedidos de la dirigencia vecinal y las organizaciones. Sin embargo, desde dicho año, la impronta cambió y de manera paulatina las puertas de la Municipalidad, de los CPC y de los funcionarios se fueron abriendo a los vecinos y a sus dirigentes.
* Expresidente del Centro Vecinal de barrio Inaudi

