El incompleto nombre del Caraffa
José Angelini Caraffa hubiera llorado al oír que su hijo Emilio lo recordaba el 29 de marzo de 1909 sin usar en forma completa el apellido familiar. Efraín U. Bischoff.
El siempre cordial y destacado investigador histórico catamarqueño Armando Raúl Bazán responde a mi requerimiento acerca del educador José Angelini Caraffa con el envío de una biografía de ese personaje. La publicó con numerosos documentos en la revista Historia americana argentina , en sus números 13 y 14, dados a conocer en Mendoza entre 1958 y 1961 por nuestro inolvidable padre Ramón Rosa Olmos. Sin duda que los lectores se interrogarán: ¿Y por qué este ánimo de saber la verdad y subrayar un olvido histórico injustificado? Por caso, Córdoba se enorgullece de tener el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio A. Caraffa y coincido en ello al dialogar con el pulcro crítico de arte Artemio Rodríguez. Seguimos a Olmos al puntualizar que José Angelini Caraffa nació en Roma el 21 de febrero de 1831 y era descendiente de una noble familia napolitana, según información de la profesora Adela Ruiz Caraffa, nieta del nombrado. Estudió allí y "adquirió una sólida cultura. Después de ejercer el magisterio por un tiempo en Roma y dispuesto a buscar nuevos horizontes para sus inquietudes culturales, se trasladó a Montevideo. Allí, también ejerció el magisterio", relata el religioso.Aceptó luego la invitación del gobierno de Catamarca y a fines de 1855 se trasladó a esa ciudad. Olmos anota: "Se alojó en la casa del caracterizado vecino don José Gregorio Moreno y a los ocho meses de residir en Catamarca contrajo matrimonio el 26 de junio de 1856 con la señorita Dencia Valdez, hija de don Pío Valdez y de doña Salomé Olmos de Aguilera, miembros distinguidos de la sociedad catamarqueña".Varias fueron las razones por las cuales José Angelini Caraffa se trasladó a Rosario con su familia, la que se había agrandado con el nacimiento de sus hijos Emilio y Bernardo. Emilio comenzó a estudiar dibujo, para afincarse más tarde en Buenos Aires. En 1882, ya se encontraba muy adelantado en sus estudios y con alguna de sus obras participa en la Exposición Continental. Tres años después, se dirige a Europa con una beca dada por el gobierno de la Nación.No es del caso seguir la trayectoria de Emilio, la que ha sido puntualizada, entre otros, por los autores Ramón Gutiérrez y Carlos A. Page en el libro La Catedral de Córdoba (1999), como también lo ha hecho Tomás Bondone en su reciente libro sobre el artista. Angelini Caraffa en Córdoba. José Angelini Caraffa había venido con su familia a Córdoba, donde prosiguió con su tarea de educador, pues fundó una Escuela Superior de Comercio donde se enseñaban muchas materias. Su vida se apagó en Córdoba el 29 de marzo de 1909, cuando ya sus hijos habían adquirido notoriedad, pero tanto Emilio como Bernardo se habían apartado el apellido Angelini y aparecían siempre como A. Caraffa. Hasta la hora de su muerte, debió dolerle esa actitud al ya anciano educador. Rossana Vanadía, del archivo de La Voz del Interior , nos hace conocer lo publicado en este diario el 15 de agosto de 1909, cuando se rindió homenaje, en la jornada anterior, "ante el sepulcro del inolvidable educacionista señor José Angelini Caraffa. Hubo varios oradores de sus ex compañeros del Consejo de Educación". El diario informa de la colocación de una placa de bronce en su tumba y añade: "Les contestó Emilio A. Caraffa, hijo del extinto, en frases de profunda emoción y de galana forma". Sospechamos que José Angelini Caraffa no habrá podido escucharlo, porque hubiera llorado como en otras oportunidades al oír que se olvidaban de parte del auténtico apellido suyo.

