Temas del día:

El gobierno de Schiaretti se niega a discutir la violencia laboral en la Legislatura

Lo más llamativo es que en un 30% los desencadenantes de estas situaciones de violencia son los reclamos laborales.

12 de junio de 2017 a las 12:41 a. m.
Ezequiel Peressini*
El gobierno de Schiaretti se niega a discutir la violencia laboral en la Legislatura
Situaciones tensas. La violencia laboral genera problemas psicológicos en muchos trabajadores. (AP)

Con el aumento de los ritmos de trabajo, la precarización y la flexibilización que impone el Gobierno nacional, también crece una problemática sumamente preocupante entre los trabajadores: la violencia laboral.

Este tipo de violencia –muchas veces oculto, otras veces encubierto– es llevado adelante para imponer a los trabajadores nuevas formas de explotación, más serviles a las ganancias de las patronales, como ocurrió con las privatizaciones menemistas de la década de 1990, y como consecuencia impacta con profundos problemas en la salud de los trabajadores.

Así, la violencia laboral es abuso de poder, acoso físico, sexual o psicológico y una profunda violación de los derechos humanos.

Las estadísticas son crudas; el Gobierno provincial no puede ocultar el sol con la mano. Según la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral del Ministerio de Trabajo de la Nación, los trabajadores con menor antigüedad, los jóvenes y las mujeres (¡más aún cuando están embarazadas!) son quienes reciben la mayor cantidad de violencia laboral.

Y decimos esto porque en un 88 por ciento de las denuncias el acosador violento es un superior en la jerarquía del trabajo; o sea: los jefes utilizan mecanismos violentos sobre los trabajadores.

También es de recalcar que el 94 por ciento de las denuncias corresponde al ámbito privado del trabajo y el sector terciario de la economía, donde la salud, el comercio, la gastronomía y los  call centers se llevan la punta de los rubros ­donde la violencia laboral es moneda corriente.

Pero tal vez lo más llamativo es que en un 30 por ciento de los casos, los desencadenantes de estas situaciones de violencia son los reclamos laborales: cuando los trabajadores defendemos nuestros derechos, las patronales siempre actúan con violencia para seguir imponiendo su plan de ajuste y flexibilización.

Paradojas

Tras un año de cajoneo y ninguneo por parte de la Provincia y el bloque de Unión por Córdoba, en especial el presidente de la Comisión de Trabajo, el legislador José Pihen, vamos a insistir en que la Legislatura discuta y resuelva esta problemática, que escuche a las decenas de organizaciones gremiales que exigen respuestas.

El Gobierno de Juan Schiaretti dio celeridad increíble al proyecto para adherir a la ley nacional de ART, que desde el FIT rechazamos. O para recortar las jubilaciones con la ley número 10.333. O para financiar los gasoductos con la corrupta empresa Odebrecht. O entregar millonarios subsidios a las grandes automotrices. Pero cuando se trata de discutir las problemáticas de los trabajadores, hasta los miembros de las cúpulas sindicales del PJ cordobés se niegan a hacerlo.

Ante esta situación, llamamos a los trabajadores a luchar para parar la violencia con que las patronales profundizan el ajuste, la violencia con la que no respetan nuestros derechos y la violencia con la que el Gobierno nacional se niega a dar solución por el simple hecho de ser el principal ajustador en el sector estatal.

* Legislador provincial, 
Frente de Izquierda y 
los Trabajadores (FIT)