El ambicioso proyecto de un gran salto
Una de las metas de China es transformar a 500 millones de habitantes rurales en mano de obra urbana especializada.
En las dos últimas décadas, China se ha erigido como una gran potencia, exhibiendo, por lejos, el ritmo ecuménico de expansión más dinámico hasta ahora conocido. Su territorio es el tercero más extenso, con 9.598 kilómetros cuadrados (km2) –apenas 34 mil menos que Estados Unidos– y con una densidad de 142 habitantes por km2. Según los órganos técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI), para 2016, el sostenido crecimiento de su producto interno bruto (PIB) hará escalar a China a la cúspide absoluta de esa virtual pirámide representativa del poder mundial, lo que relegará al segundo puesto a Estados Unidos. Resulta obvio que estamos en presencia de una verdadera epopeya de un inmenso país que ya supo estar en ese sitial hasta que terminó la gestión la dinastía Ming, para luego aislarse voluntariamente unos tres siglos. Su nuevo "despertar" fue encarado con extrema energía y, por los resultados alcanzados, puede asegurarse que constituye un éxito histórico. No obstante, si se cumplen las pretensiones fijadas para el decenio 2013-2022 quedará dentro del proceso, apenas como un simple antecedente, empalidecido por la enorme magnitud y significación de las nuevas metas.Estas fueron establecidas dentro de un clima de llamativa circunspección por el 18º Congreso del partido gobernante que, luego de examinar con agudo ojo crítico al efecto de aprobar la tarea concretada, no omitió exponer y subrayar algunas debilidades. Del referido examen surgió, además, una profunda modificación de las finalidades anteriores, lo que redujo notoriamente los plazos.En el 17º Congreso se planteó como objetivo alcanzar el mayor producto bruto nacional entre todos los países del mundo, aunque virtualmente ya se ha verificado. Pero, si ello es muy meritorio, queda todavía un escalón que exige superar con amplitud. Ahora se trata de equiparar, en la mitad del plazo antes previsto, el nivel del PIB por habitante que gozan los estadounidenses, lo cual se había previsto recién para 2042. Competencia con EE.UU. Su convivencia en los organismos internacionales –ambos poseen derecho de veto en el Consejo de Seguridad–, a pesar de que muy frecuentemente los muestran en posiciones antagónicas, hasta la fecha, en definitiva, ha logrado hacer primar el respeto mutuo. En cuanto a población, el gran país asiático cuadruplica la de la primera potencia americana y este factor supone que en los próximos años incidirá para consolidar un creciente grado de prevalencia económica.Según la conocida modalidad de su dirigencia, en vez de hacer conocer explícitamente lo que tienen en la mira y los logros perseguidos, insistieron en optar por parcos comunicados que enfatizan sobre dos aristas esenciales en que desde ahora se sustentará la continuidad del remozado proyecto nacional.Estas se refieren, en primer lugar, a la decisión de relocalizar, hasta 2022, nada menos que 250 millones de actuales agricultores; los que, previamente, serán sometidos a un adecuado entrenamiento para que puedan cubrir con idoneidad puestos urbanos en las actividades productivas existentes o a crearse.Para quienes siguen la evolución del tema, eso significa no sólo que han decidido reducir los tiempos históricos de crecimiento a la mitad sino que en ese lapso están dispuestos a doblar el actual ritmo de avance, única vía que puede hacer posible cumplir semejante meta.Debe advertirse la progresiva disminución del personal actualmente afectado a tareas en áreas rurales; para el final de la década, pretenden que quede circunscripto a no más de 50 millones, lo que modifica de forma sustancial su función creativa. En efecto, exigirá una acelerada y consecuente sustitución de mano de obra por equipos y maquinarias de última generación para evitar una caída en el volumen de la actividad sectorial.Además de no existir antecedentes siquiera parecidos sobre la implementación de un programa de ribetes tan ambiciosos, es indispensable advertir que impondrá una masiva construcción de viviendas, instalaciones productivas, ampliación de la infraestructura y extensión servicios públicos que hoy son insuficientes o no existen.Si se computan los 250 millones de actuales labriegos que accederán a nuevas funciones en el ámbito urbano y cada uno de sus respectivos grupos familiares, se llega a la conclusión que comprenderá a unos 500 millones de habitantes. Dicho éxodo, por su dimensión y características, es de por sí insólito y adquiere una magnitud incomparablemente mayor a todo lo conocido. La segunda "novedad". Hasta la fecha, con la intención de cubrir en menor tiempo los requerimientos de toda la población, se había establecido una norma, llamada "regla del hijo único", que pretendía imponer un solo descendiente por hogar. Al comienzo fue implantada en forma autoritaria pero luego fue adoptada como "natural" por la sociedad china. En cuanto a los que osaron excederse en la procreación, fueron severamente sancionados, lo que intimidó y redujo el número de supuestos "infractores". Un ligero examen de los efectos globales que ello ha generado permite detectar que la población casi se ha estancado, pues en 1990 ascendía a 1.135,2 millones y para 2015, tras 25 años, se estima que apenas llegará a 1.377,7 millones. Incluso, entre 2008 y 2015, el incremento previsto asciende sólo a 53 millones (+4 por ciento en siete años y apenas +0,57 por ciento por cada uno de ellos).Si bien la tasa anual de fallecimientos es baja (siete por mil), lo grave es que la de nacimientos se ha reducido al 12 por mil. Al extenderse la vida media, debido a las sucesivas mejoras sanitarias, resulta obvio que provoca un descenso (cada vez más acentuado) de la población económicamente activa. El Banco Mundial (Anuario 2010) ha calculado que si se mantiene sin modificaciones el mencionado tope, al finalizar el presente siglo, en China bajarán sus habitantes totales a menos de mil millones, lo cual implicaría una disminución superior al 27 por ciento. El mencionado Congreso, en forma muy poco publicitada, habría subido el límite a dos hijos por familia. De esta forma entienden que lograrán concretar plenamente sus proyectos de liderazgo que implicaría ¡cuadruplicar! la magnitud de la economía estadounidense para 2022. ¡Una verdadera proeza!
*Profesor de Posgrado en Ciencias Económicas de la UNC

