La sociedad pide respuestas
Las encuestas de opinión revelan que la gente les pide al Gobierno nacional y a los dirigentes opositores respuestas a sus urgencias cotidianas, antes que atender una agenda política irreal.
Las encuestas de opinión son instrumento para conocer las necesidades de la población, así como su valoración sobre los temas que involucran a la sociedad. Estas son usadas tanto por gobiernos como por dirigentes políticos para auscultar esos reclamos, incluso los que subyacen en manifestaciones multitudinarias, como las del 13 de septiembre (13-S) y el 8 de noviembre (8-N), cuyas convocatorias surgieron de las redes sociales.Si bien a través de las expresiones de los participantes y los carteles que portaban era posible identificar cuestiones precisas, ambas marchas no tuvieron un solo motivo ni un líder público.Una de las últimas muestras sobre el estado de ánimo de la sociedad revela que el 88 por ciento de los cordobeses sostiene que el Gobierno nacional no se está ocupando de las urgencias cotidianas, o lo está haciendo a medias.La encuesta, realizada en los principales departamentos del territorio provincial, incluyó a 1.240 ciudadanos de 18 a 70 años. Estos pusieron al tope de la agenda la inseguridad, la inflación y el temor a perder el empleo.Luego siguieron los actos de corrupción, el acceso a la educación y el cuidado de la salud. La opinión de los cordobeses coincidió en líneas generales con el relevamiento que la misma consultora realizó en el resto del país.Así, la preocupación de los ciudadanos tiene una agenda precisa que está muy lejos de las preocupaciones políticas que muestra la dirigencia, tanto la oficialista como la opositora.Otro dato avala esa gran diferencia entre lo que ocupa a autoridades y dirigentes y las inquietudes cotidianas de la población: el 73 por ciento rechaza una eventual reforma constitucional.Está claro que la presidenta Cristina Fernández no se ocupa de lo que demanda la población cordobesa, ya que su imagen negativa alcanzó el 75 por ciento de los encuestados, el indicador más alto de los últimos cuatro meses. Sólo uno de cada cinco comparte su gestión.Pero la oposición partidaria no tiene nada que festejar, aunque la responsabilidad del Poder Ejecutivo sea más alta en la solución de los problemas. El 69,3 por ciento desaprueba cómo actúa la oposición a la hora de solucionar las urgencias. Apenas uno de cada siete la respalda.Las responsabilidades y niveles de ejecución son diferentes, pero la búsqueda de soluciones no puede excluir a los dirigentes que no comparten los lineamientos oficialistas. También les cabe proponer y buscar las mejores respuestas.Como el 13-S y el 8-N, la encuesta de opinión se convierte en una dura advertencia sobre lo que esperan los cordobeses de sus dirigentes. Tales llamados de atención no pueden ser ignorados, salvo que se decida profundizar el abismo entre representantes y representados, lo que implicaría transitar un camino peligroso para la vida en democracia.

