Temas del día:

Instituciones europeas y números

Las últimas "cumbres" de la UE fracasan porque están fuertemente condicionadas por muchas instituciones creadas para una alianza de sólo seis naciones: la Comunidad Económica Europea.

20 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Instituciones europeas y números

Q uizá la reflexión más razonable en la faramalla globalizada, detonada en la Unión Europea (UE) por el ministro británico David Cameron, haya sido la realizada por Jean-Claude Piris, durante dos décadas máximo responsable jurídico de la alianza. Expresó: "La UE funciona mal porque tiene que funcionar con 27 miembros con un sistema institucional para seis" (Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y Holanda, que en 1957 crearon la Comunidad Económica Europea, núcleo de la actual UE). Verdad irrefutable. No es casual que sus "cumbres" concluyan casi siempre en un estallido institucional y se hace cada vez más difícil salvar los muebles del incendio. Cameron decidió terminar con ese eterno retorno a las ambigüedades, contradicciones y fórmulas inventadas sobre la marcha... y olvidadas a marchas forzadas.La regla de oro de la toma de decisiones por unanimidad es un oxímoron, porque, como señala con acierto Piris, "si tienen un problema que afecta a sólo 17 países (la Eurozona), no es lógico que lo decida un Parlamento formado por representantes de 27 estados. Y si alguno de los 27 no quiere votar lo propuesto por los 17, la cuestión queda bloqueada".La UE es apenas algo más que un acuerdo económico que cruje desde que se habla de una Europa a doble velocidad. El principio de libre circulación de personas y capitales sólo funciona para los capitales; las personas suelen quedar detenidas en aduanas, barreras y, ahora, hasta muros. Bien lo saben 600 mil ciudadanos húngaros, rechazados porque son gitanos... La UE carece de política de defensa común. Los Estados Unidos debieron intervenir para contener la neonazi "limpieza étnica" que los serbios perpetraban en Kosovo. Los europeos nunca adoptaron una actitud uniforme ante grandes conflictos, desde las guerras del Golfo hasta Afganistán. Porque su política exterior está subordinada a intereses nacionales. Sólo hay acuerdo sobre la Política Agraria Común (PAC), que difícilmente mantenga su despilfarro de subsidios. Ni hay acuerdo sobre la misión del Banco Central Europeo en esta crisis ni sobre la emisión de eurobonos para evitar un crac financiero generalizado. Alguna vez se pensó que Francfort sería el centro financiero de la UE, pero es Londres el primero del mundo. Francfort cayó de la sexta a la duodécima posición, desplazado por centros del Pacífico que crecen a tasa china.Gran Bretaña y la UE se necesitan. Una ruptura sería ruinosa para ambas. De esta crisis se sale con un replanteo de las instituciones heredadas de "los Seis", como aconsejaba Piris.La antigua solidez de la soledad del Reino Unido tenía el gran soporte de su alianza incondicional con los Estados Unidos, que hoy está sometida a revisión. Porque Barack Obama se presenta ahora como "el primer presidente estadounidense del Pacífico".