Descarrilados
Sobran las conjeturas sobre el armado de las listas de candidatos para las elecciones de octubre. Pero hay algunas cosas claras: se advierte que el camino de Aguad, en la UCR, tiene cada vez menos obstáculos. Eduardo Bocco.
El aparentemente incontrolable enfrentamiento con el Gobierno nacional pone al gobernador José Manuel de la Sota en aprietos impensados, aunque existen otros problemas coyunturales serios que también ensombrecen su gestión. La inflación en el país, que la Casa Rosada no puede detener, tiene y tendrá un severísimo impacto en las arcas provinciales. Máxime porque ahora estas deberán estar listas para enfrentar las erogaciones que devengan del convenio paritario que la Provincia celebre con los empleados del Estado.Sin embargo, la primera prueba fue mejor de lo que se pensaba, según razonan en importantes despachos del Centro Cívico. La paritaria con el sector docente avanza y el Gobierno es optimista, aunque los sindicalistas del sector, con Juan Monserrat a la cabeza, eligen la cautela.La postura gremial es casi obvia. Pintar un escenario colorido puede ser apresurado y cualquier complicación posterior llevaría desánimo y descontento a los maestros. Hay que recordar que el período lectivo comienza el lunes 25 de este mes y la administración delasotista quiere tener el acuerdo atado para esa fecha. Los tiempos del Gobierno no son iguales a los de la UEPC, aunque, en principio, no se avizoran graves inconvenientes.El problema de fondo del gobernador José Manuel de la Sota es el mismo de los últimos meses: la presidenta Cristina Fernández, con quien el enfrentamiento es cada vez más desembozado. Los cruces a través de la red social Twitter, por ejemplo, son explosivos. La jefa del Estado, cada vez que puede, destrata al gobernador. Y este, lejos de apaciguar los ánimos o evitar el choque, redobla la apuesta. "Sólo falta que nos acusen porque no llueve a pesar de los pronósticos que decían que este verano sobraría agua", rezongan en el entorno de De la Sota. Sin parar. Tras consultar a referentes de ambos rincones de este estrafalario combate, se puede decir que no hay casi ninguna posibilidad de que la pelea cese, o al menos ingrese en una etapa de tregua. Hoy, incluso, se dará una nueva etapa en la ciudad de Leones. Los delasotistas irán a la Fiesta del Trigo, pero eludirán el palco oficial y sí visitarán el espacio que ocupa la Sociedad Rural en ese encuentro. Cristina, propensa a elegir un enemigo por semana, ha "distinguido" a De la Sota, al mantenerlo en la primera fila de los enemigos permanentes, mientras en la vitrina presidencial entran y salen figuritas que representan a los malos.El mandatario provincial está al tope de esa lista de malvados que guarda Cristina, a partir del momento en que anunció sus aspiraciones presidenciales.La Nación apuesta a talarle a De la Sota la tasa vial, el impuesto que aplicó para hacer obra pública en diferentes puntos de la provincia.Esto inquieta tanto a los ocupantes del Centro Cívico como a los destinatarios de esos trabajos, que creen que si la Justicia traba el nuevo gravamen a los combustibles, es improbable que los proyectos se desarrollen. Las encuestas encargadas por el gobernador muestran un buen nivel de aceptación de la gestión provincial, pero también Fernández de Kirchner cosecha una adhesión mayor a la esperada de antemano, aunque desde luego que no es floreciente ni mucho menos. Curiosamente, en la interna peronista, los otros animadores no ven al gobernador de Córdoba en la primera fila de la grilla de aspirantes a la sucesión de Cristina, si el proyecto de la re-reelección no cuaja.Tanto el mandatario bonaerense, Daniel Scioli, como el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, no ubican a De la Sota en un sitio de privilegio.Desde afuera del peronismo, con el PRO sobre sus espaldas, Macri pretende erigirse en la referencia del justicialismo opositor que, por el momento, tiene al exmotonauta con el número uno.Los macristas juran que no harán alianza con el delasotismo en las elecciones legislativas de octubre y que mantendrán la candidatura a diputado nacional del exárbitro de fútbol Héctor Baldassi.En el sciolismo, la lista en Córdoba es una incógnita y no queda demasiado claro si esa nómina es una presión de la concejala Olga Riutort (coquetea con el gobernador de Buenos Aires) para subirse a la boleta delasotista o un deseo serio.Por lo pronto, algunas voces muy cercanas a De la Sota ya admiten que hay que intentar un acercamiento con la exesposa del gobernador, para no resignar votos en el peronismo de Capital. Para todos los gustos. Sobre las nóminas de candidatos a diputados nacionales del peronismo de Córdoba, hay especulaciones de todos los colores. En realidad, siempre pasa algo parecido cada vez que se atraviesa una etapa previa a la definición de candidaturas importantes.Lo palpable es la nominación del exgobernador Juan Schiaretti como primer postulante de esa lista, aunque desde el propio peronismo oficialista se alientan versiones, en muchos casos confusas. La principal, habla de una eventual candidatura testimonial del gobernador, tal como ya lo mencionó este diario a mediados del mes pasado. Hay dirigentes y operadores delasotistas de segunda y tercera línea que se entusiasman con esa idea, teniendo en cuenta que la aspiración presidencial tiene un condicionamiento: que el peronismo consiga un claro triunfo en las elecciones legislativas de octubre. Otros hombres del PJ aseguran que esta idea es sólo política de ficción. El jefe del Ejecutivo provincial y su entorno inmediato ni siquiera mencionan el tema. No lo tienen en cuenta en sus especulaciones públicas o reservadas. Lo cierto es que las semanas pasan y las definiciones ya no están tan lejanas, porque hay que anotar que en agosto deben realizarse las internas abiertas obligatorias, lo que obliga a las fuerzas políticas a apurar el paso, según reconocen los principales referentes de todos los partidos.Todavía se juega a las escondidas, aunque el contorno de algunas siluetas comienza a advertirse. Por ejemplo, en el radicalismo parece que el nudo comienza a desatarse y que el camino de Oscar Aguad no tendría demasiados obstáculos. Más por necesidad que por convicción, el intendente de Córdoba, Ramón Mestre –hoy principal elector de la UCR–, en principio habría calmado su pretensión de trabar esta postulación. Sin embargo, sigue cuestionando a la vieja política en el radicalismo y despotrica contra los que llevan décadas en la función pública y cargos electivos diversos, lo cual es un mensaje directo para Aguad, entre otros. Juez también apuesta al sigilo, aunque sabe que el mejor candidato del Frente Cívico es él, a pesar de que este verano también surgió la posibilidad de impulsar a Jairo, un artista de raíz radical, reconocido y respetado por los cordobeses.El actual es el tiempo de los payadores, ya que por ahora los pingos no salieron al ruedo.

