Temas del día:

Descarrilados

El Gobierno provincial acusa al titular del SEP, José Pihen, de no aceptar bajo ningún punto de vista lo que antes aceptaba o estaba dispuesto a sentarse a negociar. Eduardo Bocco.

06 de noviembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Descarrilados

Definitivamente, la conflictividad social en Córdoba parece haber entrado en una etapa de desmadre y no hay ningún elemento que permita abrir un camino a una etapa de análisis de soluciones. La intransigencia de las partes determina un estancamiento total que, para peor, el viernes se transformó en un triste y violento espectáculo, en el que, por la interna gremial, la protesta terminó a las trompadas y pedradas, con agresiones insólitas a periodistas cuyo único error fue haber estado en el lugar para contarle a la gente a través de sus medios lo que estaba pasando.El frente gremial tiene en la provincia dos aristas: las protestas de los empleados públicos (se incluye aquí a los integrantes del sector salud) y la de los agentes de la Municipalidad de Córdoba.Por distintas razones, y tras haber desandado diferentes caminos, los reclamos están estancados.Al tratar de analizar los episodios violentos, el titular del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), José Pihen, responsabilizó a la Provincia por la falta de negociaciones y dijo que no le constaba que los episodios violentos los hubieran protagonizado dirigentes o militantes de su sindicato.La edición de ayer de este diario tal vez le refresque la memoria, porque las fotografías son elocuentes.El gobierno de Juan Schiaretti culpa a Pihen de no aceptar lo que en negociaciones anteriores sí aceptó. "No hay una moneda para nadie", es el eslogan de los schiarettistas por estos días. Y cierran la puerta.Los hombres de la administración provincial encuentran motivaciones políticas en la protesta del SEP y se esmeran en destacar la interna gremial que el viernes terminó a los golpes y en plena calle.El gremio tiene elecciones el año próximo y Pihen fue elegido legislador provincial, lo cual ratificó una vez más su condición de dirigente enrolado en el delasotismo.Es complejo entender las razones que llevan al cacique sindical a enfrentar al futuro gobernador, que es su jefe político. Algo debe haber pasado para que, en el término de dos semanas, Pihen pasara de tomar café en los bares de Nueva Córdoba con el ministro de Salud, Oscar González, a esta situación de intransigencia política.El escenario financiero provincial no está para celebrar nada, es obvio remarcarlo. Y una prueba de ello es el presupuesto enviado por el Gobierno a la Legislatura.Schiaretti en principio trató de diferenciarse y cargó las tintas a su sucesor, José Manuel de la Sota. Después dijo que hubo una errónea lectura en los medios e hizo suyo el espíritu del proyecto de ley, tras llamar "amigo" a De la Sota. Los socios. Está claro que, más allá de los celos y las diferencias (profundas diferencias) que históricamente tuvieron, De la Sota y Schiaretti integran una sociedad política que lleva una década larga. Los dos tienen la misma marca: integran la categoría de los "desconfiables" del gobierno kirchnerista. Eso hace que la dependencia financiera del Tesoro se haga cada vez más evidente, en especial cuando desde la Casa Rosada demoran con indisimulable voluntad política las remesas que le corresponden a la Provincia.Cerca de Schiaretti dicen que del rojo de 1.800 millones de pesos que provocó la demora nacional, en el Presupuesto se establece un esquema para ahorrar cerca de 1.500 millones de pesos, con lo cual el "agujero negro" se ubicaría en torno de los 300 millones de pesos. Agregan que es "relativamente sencillo" conseguir esa masa de dinero.Ubican a Schiaretti como arquitecto de este diseño, con la participación, se supone que vital, del ministro de Finanzas que se mantiene en el tiempo: Ángel Mario Elettore, hombre que llegó al gobierno con De la Sota, se mantuvo con la actual administración y seguirá en su mismo cargo a fin de año, cuando asuma la nueva gestión.Esa sociedad política y de gestión que tienen el gobernador saliente y el electo lleva a que en el peronismo se hagan especulaciones: "Seguramente De la Sota pedirá a Schiaretti que sea candidato al Parlamento nacional, si es que ya no lo hizo". El comentario viene de un dirigente justicialista que transitó buenas y malas con ambos jefes justicialistas.Lo cierto es que la tirantez con el poder central se mantendrá intacta y el delasotismo espera la resolución del gabinete de la presidenta Cristina Fernández para intuir los niveles de dificultad."Una cosa es con Julio De Vido como jefe de Gabinete y otra muy distinta con Florencio Randazzo, por ejemplo. Con Julio, siempre tuvimos buena onda e hicimos muchas cosas juntos", resalta un hombre que asesoró por años al gobernador electo. La otra gran pelea. Si la incertidumbre por la falta de soluciones inmediatas se apodera del territorio provincial en cuanto a la relación del Gobierno con los empleados públicos, el escenario en la Municipalidad de Córdoba, con matices y particularidades, también está muy movedizo. El intendente saliente, Daniel Giacomino, carece hoy de poder como para imponer cualquier estrategia, de modo que hay que posar la mirada en la relación que tendrán el intendente electo, Ramón Mestre, y el gremio municipal, Suoem.Aquí no se le pone nombre propio al jefe sindical, ya que el actual titular, Rubén Daniele, deberá pasar la elección de autoridades del sindicato para continuar en el cargo. Esos comicios son el 16 de diciembre y allí puede encontrarse una semejanza con la pelea provincial: las internas sindicales.Daniele avanza con la contratación de los monotributistas, cosa que Mestre no está dispuesto a convalidar. El futuro jefe municipal admite que la situación financiera no es fácil pero tampoco desesperante y apunta al auxilio de la Nación para concretar una serie de pasos que considera importantes para la gestión que vendrá.Por eso, le pedirá directamente una audiencia a la presidenta Cristina Fernández, para buscar algún paliativo económico y financiamiento para obras públicas. Eso, se ilusionan los mestristas, pondrá una base firme a la administración del radicalismo en la ciudad de Córdoba.En tanto, Mestre encontró este fin de semana un motivo para la diversión política y para establecer una cuña en la renovación de autoridades del radicalismo nacional. Reunió en Tanti a "los radicales ganadores" de todo el país, como para mostrar por dónde debe pasar la renovación partidaria.Sin embargo, sus allegados confirmaron que se trató "sólo de una foto" y que esa actividad quedará por el momento suspendida. "Hay otras cosas de gestión más urgentes", argumentan. Y esperan la evolución de la protesta, que a partir de mañana podría endurecerse.Provincia y municipio, por estas horas, atraviesan una situación tensa con sus agentes públicos. En ninguno de los dos casos hay elementos que permitan inferir de qué manera se van a resolver los conflictos a los que hoy se los ve descarrilados.