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Crónica de un anuncio que no fue

El anuncio presidencial no sólo no es un avance, sino que es un claro retroceso en la demanda de los trabajadores, que sostienen que “el salario no es ganancia”.

05 de marzo de 2016 a las 12:05 a. m.
Juan Pablo Ruiz / Abogado
Crónica de un anuncio que no fue

Se publicó el decreto que modifica las deducciones del Impuesto a las Ganancias. Ocurrió cinco días después de que el presidente Mauricio Macri hiciera el anuncio frente a una numerosa delegación de dirigentes sindicales que fueron invitados a tal fin. Para comenzar por la buena noticia, diré que se han actualizado de manera importante las deducciones previstas en el artículo 23 de la Ley de Impuesto a las Ganancias.El concepto de ganancia no imponible, que es anual, pasó de $ 15.552 a $ 42.318. También se actualizó la deducción anual de cargas de familia, que pasó a $ 42.318; la deducción anual por hijo, que se actualizó a $ 19.889, mientras que la deducción anual por cónyuge se actualizó a $ 39.778.Todas las actualizaciones de las deducciones mencionadas fueron importantes, pues implican un ajuste en el orden de más de 150 por ciento. Pero veremos que no impactan de la misma manera en quienes deben o no tributar Ganancias.De esta manera, los conjuntos de deducciones dan la resultante de un nuevo mínimo no imponible que se ubica en 25 mil pesos mensuales para una persona casada con dos hijos, y en 18.880 para los solteros.Si consideramos a los que ganaban menos de 15 mil pesos entre enero y agosto del 2013, luego de dos años y medio en los que la inflación fue por lo menos del 60%, la actualización fue del 25% para los solteros y de alrededor del 65% para los casados con dos hijos.

El lado malo

Pero en el mismo decreto viene la primera mala noticia: el Gobierno dispone la derogación del decreto número 1.242, del 27 de agosto de 2013, por lo cual todos aquellos trabajadores y jubilados que estaban exentos de pagar Ganancias porque percibieron menos de $ 15 mil mensuales entre enero y agosto de 2013, a partir de este año ¡vuelven a pagar!

Es decir que la administración de Macri, en lugar de emparejar derechos hacia arriba, lo hizo hacia abajo, derogando dicha exención.

El resultado es que se ampliará la cantidad de trabajadores que van a volver a tributar Ganancias.

La segunda mala noticia es que estas actualizaciones rigen a partir del 1° de enero de 2016, por lo cual el impacto de las paritarias sobre el salario no irá directo al bolsillo, sino que una buena parte va a ir al Estado.

La retención del Estado oscilará entre el 27% y el 35% de lo que se obtenga por aumento salarial entre aquellos trabajadores casados con dos hijos que ganan más de 25 mil pesos mensuales y aquellos trabajadores solteros que ganan más de 18.880 mensuales. Situación que va a volver a generar tensiones en el mundo del trabajo, si se tiene en cuenta la alta inflación prevista para este año.

La última mala noticia la dio el propio Presidente: las escalas no se van a tocar hasta 2017 (aunque en su discurso ante el Congreso dijo que debe ser “lo antes posible”), por lo que se mantendrá la ficción de que entre 2000 y 2016 no hubo inflación, y la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) computará como un crecimiento de “riqueza” los aumentos salariales de los últimos 16 años.

En conclusión, el anuncio presidencial no sólo no es un avance, sino que es un claro retroceso en la demanda de los trabajadores que sostienen que “el salario no es ganancia”.